La última sesión del Concejo Deliberante del pasado jueves estuvo marcada por las despedidas de los ediles que finalizan su mandato. En un clima atravesado por la emoción, la autocrítica y el balance político, los concejales dedicaron palabras a sus bloques, a la oposición y a los vecinos.
El concejal Martín Pérez (Frente de Todos) cerró veinte años de labor legislativa con un mensaje centrado en la defensa del rol político. “Uno tiene que amar la política para ejercerla; es un privilegio que pocos tienen”, afirmó. También remarcó que “el respeto que me he ganado en este cuerpo no es poco” y agradeció a quienes trabajaron en cada campaña.
Desde Juntos, Florencia Paccelle repasó su paso por el recinto atravesado por la maternidad y los vínculos personales construidos. “Acá pasé el embarazo, el nacimiento de mi hijo y momentos difíciles; siempre me tuvieron paciencia”, dijo. Reconoció además amistades impensadas: “Nunca imaginé ser amiga de (Enrique) Guillen; hoy es como un segundo papá para mi nene”.
La concejal Claudia Higuera (Juntos) destacó el rol de los vecinos y la exposición pública que implica ocupar una banca. “Agradezco a los vecinos por permitirme servirles; hice todo lo que estuvo a mi alcance”, sostuvo. También subrayó el apoyo familiar: “Exponemos a nuestra familia y ellos hacen un aguante enorme”.
Por el Frente de Todos, Graciela Pilone expresó su cierre con una mirada positiva. “Termino una etapa hermosa, con compañeros incondicionales”, señaló. Y dejó un mensaje final vinculado a un aforismo familiar: “El pájaro canta porque tiene canto; usen su poder siempre para el beneficio de la gente”.
Desde Juntos, Miriam Salvo trazó un balance de sus ocho años en el Concejo. “Aprendí a amar la política de la mano de Esteban Reino”, afirmó. También destacó el trabajo territorial: “Me llevo haber estado en cada barrio, estrechando manos y escuchando a los vecinos”.
La concejal Florencia Scrocca (Frente de Todos) cerró su breve intervención con agradecimientos: “Estos espacios no son eternos; sirven para aprender y seguir adelante”, dijo.
El edil Cristian Coria (Juntos) mantuvo su estilo conciso. “Soy así y no lo voy a cambiar; gracias por la paciencia”, expresó. Cerró con una frase que dijo haber tomado del básquet: “No hay que hacer cosas extraordinarias, sino las cosas simples extraordinariamente bien”.
También se despidió Javier Murias (Juntos), quien puso el acento en el valor del trabajo legislativo. “Sé que tengo mis días; gracias por la paciencia y perdón si en algún momento ofendí a alguien”, señaló. Defendió la militancia y el compromiso: “Ser concejal te abre la cabeza y te hace entender la función del Estado”. Finalizó con un mensaje hacia el futuro: “Es un hasta luego; seguro nos vamos a encontrar trabajando por Balcarce”.
La sesión concluyó con aplausos y saludos cruzados entre oficialismo y oposición, en una jornada donde el eje fue el reconocimiento mutuo y el cierre de ciclo de quienes dejan el Concejo luego de cumplir sus mandatos.
Te puede interesar: