Tras la visita del supervisor de la ACTC, Roberto Argento, a las obras del autódromo Juan Manuel Fangio, el intendente Esteban Reino y el médico de la Asociación Corredores de Turismo Carretera (ACTC), Rodolfo Balinotti, mantuvieron un diálogo exclusivo en GABAL en el que brindaron precisiones sobre el estado del circuito y las exigencias de seguridad que se están cumpliendo en Balcarce.
Reino destacó el acompañamiento permanente de Balinotti y puso en valor la magnitud de los trabajos que se realizan en el predio serrano. “Estamos haciendo una obra en una sierra, con un movimiento de suelo impresionante, que muchas veces no se dimensiona”, señaló, y remarcó que las exigencias actuales “son muy superiores a las que se piden en otros autódromos del país”.
En ese sentido, el jefe comunal explicó que las vías de escape fueron ampliadas casi al doble de lo previsto inicialmente. “En la curva uno habíamos hecho entre 40 y 50 metros de vía de escape, que ya era una barbaridad. Hoy estamos cerca de los 97 metros, en una topografía muy compleja, con tierra, piedra, rellenos y maquinaria pesada. Eso lleva tiempo y recursos”, afirmó.
Por su parte, Balinotti subrayó que el Fangio enfrenta una dificultad estructural que no tienen otros circuitos. “Acá se necesita cinco o seis veces más esfuerzo que en cualquier otro autódromo del país por la topografía. Eso hace que los trabajos demoren más”, explicó, aunque fue contundente al evaluar el avance de obra: “Al autódromo le falta apenas un 10 por ciento. Ese 10 por ciento es el que más tiempo y dinero lleva, pero el trabajo que se hizo es muy bueno”.
El médico de la ACTC también hizo referencia al contexto que rodea hoy a Balcarce. “Acá ocurrió un hecho que puso al autódromo en la picota. Por eso ahora se exige más que en otros lados. Si pasa algo acá, aunque sea menor, el impacto sería enorme. Entonces es lógico que pidan medidas adicionales”, sostuvo.
Ambos coincidieron en que las medidas de seguridad superan incluso recomendaciones internacionales. Reino fue claro al respecto: “Lo que alguna vez pidió la FIA es la mitad de lo que se hizo acá. En algunos sectores se aumentó un 30% la altura de paredones por la topografía y el riesgo de caída”.
En cuanto a los plazos, el intendente se mostró optimista. En ese marco, Balinotti, indicó que en unos 20 días Argento volverá al circuito junto a corredores de primer nivel, quienes probarán sectores clave como el ingreso a la chicana. “Queremos que cuando se diga que el autódromo está listo, lo digan quienes se juegan el cuero en la pista”, afirmó.
Finalmente, Reino sostuvo que el objetivo es que Balcarce vuelva a tener actividad automovilística nacional este año, siempre que las evaluaciones finales sean positivas. “Estamos tranquilos porque todo lo que se nos pidió se hizo, incluso más. El Fangio va a quedar con medidas de seguridad adecuadas y acordes a las categorías que recibe”, concluyó.
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