El comienzo de agosto trae consigo una nueva serie de aumentos en distintos rubros de consumo básico que volverán a impactar en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y en el bolsillo de los argentinos. Si bien la inflación de junio fue del 1,6% según el INDEC, se espera que el IPC de julio –que se dará a conocer en la segunda semana de agosto– registre el impacto de estas actualizaciones.
Entre los rubros afectados, se destacan los servicios públicos. Las tarifas de electricidad tendrán un incremento promedio del 2%, mientras que el gas subirá entre 2,6% y 2,8%, y el agua sufrirá un ajuste del 1%. Estos aumentos se aplican de manera mensual, siguiendo la evolución inflacionaria.
Por su parte, las prepagas ajustarán sus cuotas entre un 1,3% y un 1,95%, según la empresa, también en línea con el dato inflacionario más reciente.
En el caso de los alquileres, quienes hayan firmado contratos bajo la normativa anterior deberán afrontar una actualización anual del 121,6% según el Índice de Contratos de Locación (ICL), lo que representa un nuevo golpe al sector inquilino.
En cuanto a los combustibles, YPF aplicó durante julio dos subas acumuladas del 6% en nafta y gasoil, impulsadas por la actualización del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y al dióxido de carbono. Para agosto, se espera un nuevo incremento, ya que aún quedan ajustes pendientes correspondientes al primer trimestre del año.
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