Estados Unidos informó la destrucción total del cuartel general de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) en el marco de una ofensiva militar de gran escala denominada “Furia Épica”, lo que representa uno de los golpes más significativos contra la estructura militar iraní en las últimas décadas.

El anuncio fue realizado por el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), que aseguró que el ataque eliminó el principal centro de mando y control del organismo, considerado por Washington como uno de los pilares del régimen iraní.

Según el comunicado oficial, la operación dejó a la Guardia Revolucionaria “sin cuartel general”, afectando directamente la capacidad operativa desde donde —según Estados Unidos— se coordinaban acciones militares y de inteligencia en la región.

Un golpe estratégico

Desde el CENTCOM calificaron la ofensiva como un impacto estratégico decisivo, señalando que la organización iraní ha sido responsabilizada por la muerte de más de 1.000 ciudadanos estadounidenses en las últimas décadas.

“Ayer, un ataque de gran escala cortó la cabeza de la serpiente”, indicaron autoridades militares estadounidenses a través de redes sociales, al confirmar la destrucción del complejo militar, que quedó reducido a escombros tras el bombardeo.

Imágenes difundidas por el propio comando militar mostrarían los daños provocados en la sede central del IRGC, considerada el núcleo de planificación de operaciones extraterritoriales iraníes.

Escalada militar y advertencias de represalias

Tras el ataque, voceros del régimen iraní prometieron represalias “contundentes”, mientras se elevaron los niveles de alerta en instalaciones estratégicas del país.

El presidente estadounidense Donald Trump celebró públicamente los resultados de la operación y afirmó que la ofensiva continuará hasta dejar inoperativa la capacidad naval iraní. Según detalló, también fueron destruidos nueve buques de guerra iraníes, incluido el cuartel general de su marina.

La ofensiva conjunta entre Estados Unidos e Israel, iniciada el sábado, incrementó la tensión regional a niveles críticos. En respuesta, Irán lanzó misiles contra Israel y contra bases estadounidenses y aliados de Washington en Medio Oriente, incluyendo Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Baréin y Kuwait.

Operaciones en curso

El Pentágono confirmó que se emplearon bombarderos estratégicos B-2 equipados con armamento de gran potencia para destruir instalaciones de misiles balísticos iraníes y objetivos militares fortificados. Además, se reportó el hundimiento de embarcaciones militares iraníes en el golfo de Omán.

Desde el inicio de la operación, Estados Unidos informó la muerte de tres militares estadounidenses y al menos cinco heridos graves, aunque evitó precisar las ubicaciones exactas por razones de seguridad.

La administración estadounidense sostuvo que la campaña militar busca neutralizar futuras amenazas contra intereses norteamericanos y sus aliados, aunque Trump no descartó una eventual reapertura de negociaciones diplomáticas con Teherán.

Escenario internacional incierto

El conflicto generó preocupación global y llamados a la moderación por parte de distintos gobiernos, ante el riesgo de una escalada mayor en Medio Oriente.

Mientras tanto, Irán anunció medidas internas de reorganización política y militar y reiteró su promesa de responder al ataque, en un contexto regional que permanece altamente volátil y con operaciones militares aún en desarrollo.



Te puede interesar:



Información en tu WhatsApp

Se parte de nuestra red, súmate al grupo de RADIO GABAL
y recibí las noticias en tu WhatsApp.