Un video que comenzó a circular en redes sociales en los últimos días generó fuerte repercusión al mostrar el descargo de una empleada gastronómica de Mar de Ajó, Partido de La Costa, quien decidió hacer pública su denuncia sobre las condiciones laborales y sanitarias en las que, según su testimonio, trabajaba en un local del rubro.
La grabación fue realizada dentro del propio establecimiento, en pleno horario de atención, mientras los clientes se encontraban sentados en las mesas. El material fue replicado por distintos medios y usuarios en redes sociales, donde rápidamente se volvió viral.
En su testimonio, la joven explicó los motivos que la llevaron a hablar públicamente. “No es por bronca ni por venganza. Es porque esto está mal y alguien lo tenía que decir”, expresó con un tono firme y visiblemente cansado.
Según relató, las irregularidades eran prácticas habituales y no hechos aislados. Entre las situaciones denunciadas, afirmó que se vendía mercadería vencida, en algunos casos con las fechas borradas. “Yo lo decía y miraban para otro lado”, aseguró. También señaló deficiencias de higiene en la cocina, indicando que había sectores que no se limpiaban nunca. “Yo no podía seguir sirviendo comida así”, sostuvo.
La trabajadora contó que intentó plantear los problemas internamente antes de hacer pública la situación. “Hablé varias veces. Pedí que arreglaran las cosas, que al menos revisaran la mercadería. La respuesta siempre fue la misma: silencio o maltrato”, relató. En ese contexto, agregó un dato que profundizó la denuncia al afirmar que había presencia de ratas en el lugar.
Además, describió un clima laboral hostil, marcado por destratos y descalificaciones. “Te hacen sentir exagerada, problemática. Pero después sos vos la que da la cara frente al cliente”, expresó.
En el video no se menciona el nombre del local ni se identifica a los responsables, pero la joven dejó en claro que su decisión estuvo motivada por la preocupación por la seguridad de los clientes. “No podía dormir tranquila sabiendo lo que se estaba vendiendo”, afirmó.
Tras la difusión del testimonio, se registró una amplia repercusión en redes sociales, donde numerosos usuarios expresaron su apoyo y compartieron experiencias similares en el sector gastronómico, especialmente vinculadas al trabajo estacional y la precarización laboral.
Hasta el momento, no se conocieron comunicados oficiales del establecimiento involucrado, ni confirmaciones sobre inspecciones bromatológicas posteriores a la denuncia. Tampoco hubo pronunciamientos públicos de autoridades municipales sobre el caso.
“Yo ya no trabajo ahí, pero ojalá esto sirva para que alguien controle”, concluyó la denunciante.
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