Más previsiones: Tiempo en 25 días

Lo que había sido presentado como una jornada festiva por el 25 de Mayo y el aniversario número 25 de la tradicional Parrilla El Tano terminó con escenas de caos y descontrol en Avellaneda, luego de que miles de personas aguardaran durante horas la entrega de un sándwich de matambre a la pizza de 750 metros.

La actividad había sido organizada por el reconocido local gastronómico y contó con la participación de vecinos y la presencia del intendente Jorge Ferraresi, quien había promocionado la iniciativa en sus redes sociales.

La convocatoria estaba prevista para las 11 de la mañana y proponía unir el local ubicado sobre avenida Mitre al 5735 con el Parque Domínico mediante un extenso sándwich elaborado especialmente para la ocasión.

Sin embargo, con el correr de las horas comenzaron a surgir cuestionamientos por las demoras en la preparación del alimento. Según expresaron asistentes en redes sociales, la actividad avanzó mucho más lento de lo previsto.

Recién a la 1 empezaron a cortar el pan”, escribió una usuaria en X, mientras otra persona señaló que permaneció en el lugar hasta las 16 y los parrilleros todavía seguían trabajando.

Otra publicación en redes resumió el malestar de quienes aguardaban: “Fue un sándwich de exposición que se podía ver desde las 11 hasta las 18, donde te invitaron para que solo lo mires y te canses de esperar”.

Con el paso de las horas y ante la creciente tensión, la situación se desbordó. Cuando finalmente comenzaron a prepararse las porciones individuales, decenas de personas derribaron las vallas y avanzaron entre empujones y corridas para tomar parte del sándwich.

Algunos lograron llevarse una o varias porciones, mientras que otros, que decidieron esperar la organización prevista, se retiraron sin recibir nada.

Tras los incidentes, desde Parrilla El Tano difundieron un comunicado en redes sociales donde agradecieron la convocatoria y lamentaron lo ocurrido durante el cierre del evento.

Ver a miles de personas acompañando y disfrutando juntos fue realmente un sueño para nosotros”, expresaron inicialmente.

No obstante, señalaron que el final dejó un saldo negativo: “Muchas personas comenzaron a descontrolarse, subiéndose, empujando y metiéndose directamente a sacar y comer el sándwich antes de que pudiera entregarse de manera organizada”.

También sostuvieron que el desenlace “fue una falta de respeto para quienes estaban trabajando y para la gente que esperaba tranquila”, aunque remarcaron que decidieron quedarse con los aspectos positivos de una jornada que durante gran parte del día se desarrolló en un clima festivo.

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