Walter Oscar “Falucho” Degracia visitó este lunes los estudios de GABAL y recorrió distintos momentos de su vida en el boxeo. El balcarceño, que se consagró campeón argentino de la categoría mosca el 29 de mayo de 1993, recordó a quienes lo acompañaron en su carrera, habló del triunfo de Kevin Gómez y anunció que prepara la apertura de una escuela de boxeo.
Sus primeros pasos fueron de la mano de Adolfo Burgo. “Me enteré de que en la calle 11 había un gimnasio de boxeo. Me gustaba, así que fui a entrenar ahí”, contó. Degracia destacó el trabajo que Burgo sostuvo durante años para mantener vivo el deporte en Balcarce y recordó que permaneció junto a él hasta convertirse en profesional, a los 28 años.
Después de sus primeras peleas profesionales, continuó su preparación en Mar del Plata con Ubaldo Sacco. Esa etapa implicaba viajar todos los días para entrenar y compartir el gimnasio con otros boxeadores de trayectoria. “El entrenamiento era tremendo. Nos entrenaban personalmente a cada uno”, recordó. También mencionó a Daniel Reynoso, uno de los entrenadores que trabajó con él.
Degracia señaló que disputó 17 peleas como profesional. Entre ellas recordó combates exigentes en Mar del Plata y la oportunidad de pelear en Sudáfrica. Según explicó, muchas veces enfrentó a rivales físicamente más grandes, aunque confiaba en su pegada: “Tenía la mano picante y pegaba con las dos”.
El momento más importante de su carrera llegó en Balcarce, cuando ganó el título argentino mosca en el tercer round. “Metí la zurda en el hígado. Era mi zona”, relató sobre el golpe que definió aquella pelea. Volver sobre ese recuerdo también lo llevó a hablar de lo que ocurría fuera del ring: las horas de entrenamiento, los viajes y la disciplina necesaria para mantenerse en los 52 kilos de la categoría.
“Tenía facilidad para engordar enseguida, así que me tenía que cuidar mucho con la dieta y transpirar en el gimnasio”, explicó. Degracia señaló que del boxeo se podía “sobrevivir”, pero que el respaldo de la gente fue fundamental para seguir adelante. Al agradecer a quienes lo acompañaron, destacó especialmente a su esposa y a su suegra, que lo ayudaba con las comidas durante la preparación. “Sin el apoyo de la familia no hay título”, afirmó.
La charla también se centró en el presente del boxeo balcarceño y en Kevin “Bam Bam” Gómez, flamante campeón argentino de los supermedianos. Degracia contó que pudo ver su pelea del sábado y elogió el golpe con el que consiguió el nocaut. “Fue una mano hermosa. Justo el rival bajó un poquito la zurda cuando iba avanzando y Kevin llegó con esa pegada”, analizó.
Para el excampeón, la potencia de Gómez puede ser una de sus grandes fortalezas si mantiene la preparación física. “El boxeador que pega fuerte, estando bien físicamente, por más que pasen los rounds va a tener la pegada siempre”, sostuvo. También le dejó un mensaje: “Dios quiera que siga así como va, cuidándose y entrenando duro. Va a llegar lejos”.
Desde su propia experiencia, Degracia insistió en la importancia de que un deportista cuide sus hábitos fuera del gimnasio. “Si no se cuida uno, de afuera nadie te va a cuidar”, expresó, antes de felicitar nuevamente a Gómez por el título.
Sobre el final de la entrevista, “Falucho” anunció un nuevo proyecto vinculado al deporte que marcó su vida: abrirá una escuela de boxeo en el Club Estudiantes. Contó que ya dispone del lugar y que trabajan para ponerlo en condiciones, con la intención de comenzar a dar clases el mes próximo. “No hay edad para aprender”, aseguró al invitar también a los adultos a acercarse a la actividad.
Te puede interesar: