La iniciativa surge mientras la comisión de Juegos de Azar, Lotería y Prevención de la Ludopatía permanece prácticamente inactiva desde su creación en febrero de 2026. El proyecto prohíbe que operadores de apuestas utilicen influencers, streamers, deportistas, artistas o instituciones deportivas para promocionar plataformas de juego, incluyendo contenidos patrocinados, códigos de descuento y enlaces de afiliación.
Además, establece que la publicidad no podrá incorporar recursos dirigidos a menores ni difundirse en espacios destinados al público infantil o adolescente. También obliga a las empresas a implementar controles más estrictos para verificar la identidad y la mayoría de edad de los usuarios, con la posibilidad de exigir validación biométrica, reconocimiento facial y otros mecanismos tecnológicos.
En caso de detectar cuentas pertenecientes a menores, los operadores deberán suspenderlas de inmediato. El incumplimiento de estas obligaciones podrá derivar en multas, suspensión de licencias o incluso su revocación.
Los autores sostienen que el crecimiento de las apuestas online, impulsado por las redes sociales y las plataformas digitales, exige actualizar la legislación vigente. Aclaran que la reforma no busca prohibir el juego legal, sino fortalecer la prevención de la ludopatía juvenil y adecuar la normativa a los desafíos tecnológicos actuales.
La propuesta se apoya en la Convención sobre los Derechos del Niño y en las leyes nacional y provincial de protección integral de la niñez. Llega además tras la reactivación del debate legislativo sobre ludopatía, donde especialistas advirtieron sobre el aumento del juego compulsivo entre adolescentes y sus consecuencias sociales y de salud mental.
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