Más previsiones: Tiempo en 25 días

Seguir en Google Noticias

Miles de simpatizantes festejaron en San Pablo, Río de Janeiro y Brasilia el triunfo del presidente brasileño, que obtuvo el 51,8% de los votos frente al 48,2% de Flávio Bolsonaro. El candidato opositor cuestionó el resultado y anunció que buscará impugnarlo.

Miles de personas salieron a las calles de las principales ciudades de Brasil para celebrar la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje presidencial. Los festejos comenzaron el domingo por la noche y se extendieron hasta la madrugada del lunes, con fuegos artificiales, bengalas, banderas brasileñas, abrazos y lágrimas de emoción.

El mandatario, de 80 años, obtuvo el 51,8% de los votos, frente al 48,2% alcanzado por el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, según los datos del Tribunal Superior Electoral (TSE). La diferencia superó los cuatro millones de sufragios.

El resultado marcó una remontada electoral histórica, ya que Lula había quedado en segundo lugar durante la primera vuelta. De esta manera, se convirtió en el primer candidato desde el regreso de la democracia brasileña en revertir esa posición y ganar el balotaje.

Fuegos artificiales en San Pablo y festejos en Río de Janeiro

En San Pablo, los simpatizantes se concentraron en la avenida Paulista para celebrar el triunfo. Las imágenes de la jornada mostraron multitudes levantando las manos, formando la letra «L» en referencia al presidente y haciendo estallar fuegos artificiales sobre las principales avenidas de la ciudad.

Lula realizó un primer discurso en un hotel, acompañado por su vicepresidente, Geraldo Alckmin, y el diputado André Janones. Más tarde, se trasladó a la avenida Paulista, donde habló ante una multitud que celebraba su victoria.

En Río de Janeiro, los festejos estuvieron marcados por los abrazos, las bengalas rojas y los bocinazos. Los manifestantes corearon el nombre del mandatario y exhibieron carteles y banderas para expresar su apoyo al nuevo mandato.

«¡Ganó la democracia!», fue una de las consignas que se escucharon durante las celebraciones, en las que también hubo fuertes críticas hacia los sectores de la derecha brasileña.

Brasilia también salió a celebrar

En la capital brasileña, los simpatizantes de Lula ocuparon las calles con banderas y cánticos para festejar el resultado electoral.

La estudiante de biología Stela Saígui destacó el carácter histórico de la remontada y sostuvo que la movilización popular fue determinante para alcanzar la victoria.

Por su parte, la docente jubilada Anabel Ferreira expresó su sorpresa por el desenlace de una elección marcada por una fuerte polarización política y por el enfrentamiento entre dos proyectos opuestos para el país.

Durante la madrugada, Lula compartió en la red social X un video con imágenes de los festejos y destacó el protagonismo de la ciudadanía en las urnas y en las calles.

Flávio Bolsonaro cuestionó el resultado

Mientras los seguidores del presidente celebraban, Flávio Bolsonaro rechazó reconocer la victoria y anunció que su equipo buscará impugnar el resultado electoral.

El senador argumentó que la extensión de dos horas del horario de votación, dispuesta por un juez de la Corte Suprema, habría afectado el desarrollo de los comicios. También sostuvo que la medida se tomó a pedido de Lula.

Sin embargo, la propia campaña de Bolsonaro había solicitado una extensión horaria debido a las lluvias registradas en el sur del país, una región en la que la derecha cuenta con un importante respaldo electoral.

Según el análisis citado por Reuters, las posibilidades de que prospere un intento de anulación son reducidas, debido a la diferencia de votos registrada entre ambos candidatos.

El expresidente Jair Bolsonaro tampoco había reconocido su derrota electoral de 2022 y posteriormente fue condenado por la Corte Suprema brasileña a 27 años de prisión en una causa vinculada con una trama golpista.

Un nuevo capítulo para la política brasileña

En su discurso de victoria, Lula prometió gobernar para todos los brasileños y defendió la soberanía nacional. También adelantó su intención de impulsar una regulación de las plataformas digitales.

El presidente sostuvo que el resultado representaba una derrota del negacionismo y de la mentira, en un contexto de fuerte confrontación política dentro del país.

La victoria también adquiere relevancia en el escenario regional, donde distintos sectores de derecha han conseguido avances electorales en América Latina.

Con un cuarto mandato presidencial, Lula inicia una nueva etapa al frente de Brasil, marcada por la polarización política, los desafíos económicos y las expectativas de sus seguidores, mientras la oposición cuestiona el resultado de las urnas.

Te puede interesar: