El primer ministro británico enfrenta presión opositora tras un escándalo por controles de seguridad. La Cámara de los Comunes debatirá y definirá si el caso pasa a una investigación formal.
El primer ministro británico enfrenta presión opositora tras un escándalo por controles de seguridad. La Cámara de los Comunes debatirá y definirá si el caso pasa a una investigación formal.
El presidente de Estados Unidos sostuvo que el sospechoso actuó motivado por hostilidad religiosa. La Justicia y el FBI mantienen cautela y continúan investigando el móvil del hecho.
El sospechoso fue detenido antes de llegar al salón de la cena de corresponsales en Washington. El FBI y el Servicio Secreto analizan su perfil, aunque la principal hipótesis indica que habría actuado solo.