La Casa Rosada atraviesa días de creciente incertidumbre política ante las versiones sobre una posible salida del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Mientras desde el oficialismo desmienten cualquier intención de renuncia, un grupo de dirigentes coordina acciones en el Congreso para contener la presión de la oposición y evitar avances en ambas cámaras.
Según fuentes oficiales, Adorni no evalúa dejar su cargo y su continuidad sigue siendo respaldada por el presidente Javier Milei. Sin embargo, el tema se ha instalado en la agenda política y genera preocupación dentro del Gobierno, donde admiten que la situación dificulta la presentación de nuevas iniciativas y concentra la atención pública.
En este contexto, referentes clave del oficialismo, entre ellos Patricia Bullrich, Diego Santilli, Martín Menem, Eduardo “Lule” Menem e Ignacio Devitt, trabajan para frenar eventuales pedidos de interpelación o iniciativas vinculadas al jefe de Gabinete. El objetivo es ganar tiempo al menos hasta el próximo 2 de julio, fecha en la que Adorni tiene previsto presentar su Informe de Gestión ante el Senado.
Los rumores sobre una posible renuncia se intensificaron luego de que trascendieran conversaciones entre operadores políticos y legisladores. No obstante, colaboradores cercanos al funcionario rechazaron esas versiones y aseguraron que no existe ninguna decisión en ese sentido.
Dentro del oficialismo conviven distintas miradas sobre el futuro de Adorni. Mientras algunos sectores consideran que su salida representaría una señal de debilidad frente a las presiones opositoras, otros observan con preocupación el costo político que genera la continuidad de la controversia.
Por ahora, la postura predominante en la Casa Rosada es sostener al jefe de Gabinete. Sin embargo, el clima interno es de cautela y nerviosismo, a la espera de la evolución del escenario legislativo y de la capacidad del Gobierno para contener la ofensiva política en el Congreso.
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