Mantener la presión arterial bajo control no depende únicamente de reducir el consumo de sal. Cada vez más investigaciones señalan que algunos alimentos, por su composición nutricional, pueden convertirse en aliados para cuidar la salud cardiovascular.
Entre ellos aparece el queso suizo, una variedad que distintos especialistas recomiendan por reunir tres características importantes: tiene menos sodio que la mayoría de los quesos, aporta calcio y contiene péptidos bioactivos que podrían favorecer la regulación de la presión arterial.
Una de las principales ventajas del queso suizo es su bajo contenido de sodio. Mientras una porción de 28 gramos contiene alrededor de 52 miligramos de sodio, la misma cantidad de queso cheddar aporta cerca de 185 miligramos, más de tres veces esa cantidad.
Reducir el sodio es una de las recomendaciones más importantes para quienes padecen hipertensión arterial, ya que un exceso favorece el aumento de la presión.
Además, el queso suizo aporta una buena cantidad de calcio, un mineral que participa en el funcionamiento de los vasos sanguíneos y ayuda a mantener una presión arterial saludable cuando forma parte de una dieta equilibrada.
Especialistas citados por el portal especializado EatingWell señalan también que este queso contiene péptidos bioactivos, como Ile-Pro-Pro y Val-Pro-Pro, compuestos derivados de las proteínas de la leche que, según distintas investigaciones, podrían tener un leve efecto antihipertensivo.
No obstante, los expertos aclaran que el queso suizo por sí solo no baja la presión arterial y que sus beneficios deben integrarse dentro de un estilo de vida saludable.
Los nutricionistas recomiendan acompañar su consumo con una alimentación rica en frutas, verduras, cereales integrales y legumbres, además de reducir el uso de sal, reemplazándola por hierbas y especias como ajo, orégano, albahaca o jengibre.
También aconsejan seguir patrones de alimentación como la dieta DASH o la dieta mediterránea, realizar actividad física de manera regular, mantener un peso saludable y moderar el consumo de alcohol.
Como opción práctica, el queso suizo puede incorporarse en sándwiches con pollo, tomate y palta, en ensaladas, acompañado de frutas o con galletas integrales, convirtiéndose en una alternativa con menos sodio que otras variedades de queso y con nutrientes que pueden contribuir al cuidado de la salud cardiovascular.
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