Más previsiones: Tiempo en 25 días

Carlos Alberto "Indio" Solari falleció este viernes a los 77 años, según confirmaron distintos medios nacionales. El músico, una de las figuras más emblemáticas del rock argentino, murió en su domicilio de Parque Leloir, en el partido bonaerense de Ituzaingó, tras varios años de convivir con la enfermedad de Parkinson.

La noticia provocó una inmediata repercusión en el ámbito artístico y cultural. Para varias generaciones de seguidores, Solari fue mucho más que un cantante: se convirtió en una referencia de la contracultura argentina y en el rostro visible de un fenómeno popular que trascendió a la música.

Junto a Skay Beilinson fundó en La Plata la banda Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, grupo que marcó una época con una identidad artística propia, alejada de los grandes circuitos comerciales y con una relación singular con su público. Discos como Oktubre, Un baión para el ojo idiota, ¡Bang! ¡Bang!... Estás liquidado y Luzbelito se transformaron en obras fundamentales del rock nacional.

Tras la disolución de Los Redondos en 2001, Solari inició una exitosa carrera solista junto a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado. Durante esa etapa lanzó álbumes como El tesoro de los inocentes (Bingo Fuel), Porco Rex, El perfume de la tempestad, Pajaritos, bravos muchachitos y El ruiseñor, el amor y la muerte.

Su último recital multitudinario fue en Olavarría en 2017, una presentación que reunió a cientos de miles de personas y volvió a demostrar el poder de convocatoria que conservaba después de décadas de trayectoria. Posteriormente se alejó de los escenarios y continuó desarrollando proyectos musicales y culturales desde el estudio.

En 2016 había confirmado públicamente que padecía Parkinson, enfermedad que fue condicionando progresivamente su actividad artística. En los últimos años mantuvo un bajo perfil, aunque continuó participando de proyectos musicales y apariciones virtuales. Hace pocas semanas había recibido un Doctorado Honoris Causa otorgado por la Universidad de Buenos Aires en reconocimiento a su trayectoria y aporte cultural.

Con su fallecimiento, el rock argentino pierde a una de sus figuras más influyentes y convocantes, protagonista de una obra que dejó una huella profunda en la música popular y que continúa vigente en millones de seguidores dentro y fuera del país.

Te puede interesar: