Durante la mañana de este martes, Karina Vildoza, kinesióloga e hija del recordado profesor Luis Vildoza, visitó los estudios de GABAL y abordó distintos aspectos relacionados con la actividad física en personas adultas, especialmente después de los 50 años. En la entrevista, destacó la importancia de mantenerse en movimiento, fortalecer la musculatura y adoptar ciertos cuidados para prevenir lesiones: “La edad no es el problema, el problema es dejar de moverse”, aseguró la profesional, quien explicó que muchas personas abandonan la práctica deportiva por cuestiones laborales, familiares o personales y, con el paso de los años, comienzan a experimentar molestias físicas que las llevan a intentar retomar el ejercicio.
En ese sentido, señaló que uno de los principales inconvenientes aparece cuando se pretende realizar la misma actividad y con la misma intensidad que a los 30 años, sin considerar los cambios que experimenta el organismo.
Vildoza explicó que, a partir de los 50 años, la pérdida progresiva de masa y fuerza muscular puede hacerse más evidente, especialmente en aquellas personas que llevan mucho tiempo sin realizar actividad física: “Una persona de 65 años que no entrena su fuerza muscular tiene la misma fuerza que una persona de 85 que sí entrena o que hace alguna actividad física”, ejemplificó para remarcar la importancia del movimiento sostenido.
La especialista también hizo hincapié en que caminar es una actividad beneficiosa, pero no resulta suficiente para conservar todas las capacidades físicas. Según explicó, el entrenamiento de fuerza cumple un papel fundamental en el mantenimiento de la musculatura, la estabilidad y el equilibrio: “Yo camino todos los días una hora. Muy bien, eso está muy bien para el corazón, para nuestro sistema respiratorio, pero eso no cuida nuestros huesitos. Los huesos los cuidan nuestros músculos”, sostuvo.
Durante la entrevista, la kinesióloga identificó tres errores frecuentes que pueden favorecer la aparición de lesiones, aclarando que ninguno está directamente relacionado con la edad.
El primero consiste en comenzar a entrenar sin realizar una entrada en calor previa. “Muchas veces llegamos al gimnasio, nos bajamos del auto y vamos directamente a la máquina. Tenemos que tener en cuenta que, a los 50 años, nuestros cartílagos y tendones necesitan un mayor tiempo de lubricación”, explicó.
Por ese motivo, recomendó movilizar las articulaciones y preparar los músculos antes de iniciar ejercicios de fuerza, evitando someter al cuerpo a esfuerzos repentinos.
El segundo error es realizar únicamente actividades aeróbicas, como caminar, correr o andar en bicicleta, sin incorporar ejercicios destinados al fortalecimiento muscular. Vildoza insistió en que, si bien estas prácticas son beneficiosas para la salud cardiovascular, es necesario complementarlas con trabajos de fuerza para conservar la capacidad física y prevenir problemas de movilidad.
El tercer inconveniente aparece cuando las personas intentan recuperar en poco tiempo el rendimiento físico que tenían años atrás, sin respetar los períodos de adaptación y recuperación: “Queremos hacer o lograr en una semana lo que hacíamos a los 30 años”, señaló. En ese sentido, explicó que después de trabajar intensamente determinados grupos musculares es importante permitir su recuperación, que puede requerir alrededor de 48 horas según el tipo de entrenamiento.
La falta de descanso adecuado, advirtió, puede favorecer la aparición de tendinitis, dolores de rodilla y otras molestias que habitualmente motivan consultas en el consultorio.
Finalmente, Vildoza destacó que la actividad física debe adaptarse a las condiciones, necesidades e intereses de cada persona, y recomendó buscar asesoramiento antes de comenzar o retomar una rutina: “No a todos les gusta lo mismo. Lo importante es la forma en que lo vamos a hacer, siempre de manera paulatina, dando los tiempos de descanso que se necesitan y asesorados por un profesional, sea un profesor de Educación Física o un kinesiólogo”, expresó.
La profesional recordó que, junto a su hermano Diego, también kinesiólogo, atienden en el consultorio ubicado en calle 27 Nº 665, entre 18 y 20, y que quienes deseen realizar consultas pueden comunicarse al 430371.
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