Más previsiones: Tiempo en 25 días

Distintos informes periodísticos y fuentes de inteligencia occidentales advierten sobre un posible aumento de la cooperación militar entre Rusia e Irán, que incluiría la transferencia de información estratégica para facilitar ataques contra bases y activos de Estados Unidos en el Golfo Pérsico.

Según reveló The Wall Street Journal, y fue corroborado por CNN, NBC News y The Washington Post, Moscú habría intensificado su apoyo a Teherán desde el inicio del conflicto que enfrenta a Irán con Estados Unidos e Israel desde fines de febrero de 2026.

Entre los elementos que Rusia estaría proporcionando figuran imágenes satelitales en tiempo real, componentes mejorados para los drones Shahed y asesoramiento táctico sobre su uso en ataques coordinados contra sistemas de radar, centros de mando y otras instalaciones militares.

Gran parte de ese conocimiento se habría desarrollado durante la guerra en Ucrania, donde Rusia utilizó de manera masiva drones de origen iraní. A partir de esa experiencia, ingenieros rusos introdujeron modificaciones en los sistemas de navegación, comunicación y resistencia a interferencias electrónicas de estos dispositivos.

De acuerdo con analistas citados por medios internacionales, las recientes operaciones iraníes en Medio Oriente presentan patrones similares a los ataques rusos en Ucrania, especialmente en la selección de objetivos estratégicos como radares y sistemas de defensa aérea.

Uno de los episodios que despertó mayor preocupación ocurrió el 1 de marzo, cuando un dron iraní destruyó un radar del sistema antimisiles THAAD en una base aérea en Jordania. Ese mismo día también se registraron ataques contra instalaciones militares en Bahréin, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, donde un impacto en el puerto kuwaití de Shuaiba provocó la muerte de seis militares estadounidenses.

Especialistas señalan que la capacidad de Rusia para aportar inteligencia satelital podría mejorar significativamente la precisión de los ataques iraníes, ya que el país persa cuenta con una red de satélites limitada en comparación con la infraestructura espacial rusa.

A pesar de estas versiones, desde Washington indicaron que Moscú negó estar suministrando información destinada a localizar objetivos militares estadounidenses. Sin embargo, algunos funcionarios estadounidenses admitieron que Rusia podría estar brindando algún nivel de asistencia.

Analistas internacionales consideran que el Kremlin podría ver en este conflicto una oportunidad estratégica para responder al apoyo que Estados Unidos brinda a Ucrania, al tiempo que el aumento del precio del petróleo —impulsado por la tensión en el Golfo— representa un beneficio económico para la economía rusa.

Te puede interesar: