La renta mediana solicitada llegó a USD 3.785 en el tercer trimestre de 2026, un aumento interanual del 4,5%. Manhattan continúa como el distrito más caro, mientras las autoridades impulsan medidas para ampliar la oferta de viviendas asequibles.
El mercado inmobiliario de Nueva York alcanzó un nuevo récord en los precios de los alquileres. Entre julio y septiembre de 2026, la renta mediana solicitada llegó a USD 3.785 mensuales, en un contexto marcado por las dificultades de acceso a la vivienda y el aumento de los costos para los hogares.
De acuerdo con el relevamiento trimestral de Realtor.com, publicado el 27 de octubre, el valor representa un incremento de USD 162, equivalente al 4,5%, frente al mismo período de 2025. Además, se trata del nivel más alto desde que la plataforma comenzó a registrar esta serie en el segundo trimestre de 2019.
El precio también se ubica USD 816, un 27,5%, por encima del registrado antes de la pandemia. El indicador contempla los valores publicados para departamentos, condominios, casas adosadas y viviendas unifamiliares, aunque no necesariamente coincide con el monto final de los contratos firmados.
La evolución de los alquileres vuelve a poner en primer plano la asequibilidad de la vivienda en una de las ciudades más costosas de Estados Unidos, donde quienes buscan mudarse deben afrontar precios elevados y una fuerte competencia por las propiedades disponibles.
Las viviendas más pequeñas registraron los mayores aumentos
Los alquileres de las propiedades de hasta dos dormitorios experimentaron la suba interanual más pronunciada entre los segmentos analizados. La renta mediana solicitada para estas viviendas alcanzó los USD 3.662 mensuales, un 7,1% más que en el tercer trimestre de 2025.
En las propiedades de tres o más dormitorios, el incremento fue del 2,9%, hasta llegar a USD 5.089 por mes.
La diferencia refleja la presión sobre las opciones de menor costo, que suelen concentrar la demanda de personas y familias que buscan limitar sus gastos de vivienda.
El informe también toma como referencia el criterio de destinar hasta el 30% de los ingresos brutos del hogar al pago del alquiler. Según ese parámetro, los ingresos anuales necesarios para afrontar la renta mediana varían considerablemente entre los distritos de la ciudad.
Manhattan lidera los precios de alquiler
Manhattan se mantuvo como el distrito más caro de los incluidos en el relevamiento, con una renta mediana solicitada de USD 5.375 mensuales. También registró el mayor aumento interanual, con una suba del 8,3%.
En Brooklyn, el alquiler mediano llegó a USD 4.197, un 4,9% más que un año antes. Queens alcanzó los USD 3.744, con un incremento del 3,9%, mientras que en el Bronx el valor se ubicó en USD 3.233, un 2,7% por encima del nivel del tercer trimestre de 2025.
Los cuatro distritos mostraron aumentos interanuales, aunque con diferencias en la evolución de los precios.
En términos acumulados, Realtor.com informó que los alquileres solicitados aumentaron un 64,6% en el Bronx durante los últimos siete años. En Brooklyn, la suba fue del 50,5%; en Queens, del 49,2%; y en Manhattan, del 35,6%.
Staten Island quedó fuera de esta comparación porque la plataforma informó que sus datos se encuentran bajo revisión.
Cuánto debe ganar una familia para pagar el alquiler
El costo de la vivienda representa un desafío incluso para hogares con ingresos relativamente elevados. De acuerdo con el informe, para destinar como máximo el 30% de los ingresos brutos al alquiler mediano se necesitan ingresos anuales de USD 215.000 en Manhattan.
En Brooklyn, el ingreso de referencia asciende a USD 167.880; en Queens, a USD 149.760; y en el Bronx, a USD 129.320.
Estas cifras ilustran las diferencias económicas entre los distritos y las dificultades que enfrentan quienes buscan una vivienda acorde con sus ingresos. El cálculo es una referencia de asequibilidad y no implica que todos los hogares perciban esos salarios ni que todos los contratos se celebren por el valor mediano anunciado.
Comprar una vivienda cuesta casi USD 7.000 más por mes
El relevamiento también comparó el costo de alquilar con el de comprar una propiedad. Durante el tercer trimestre de 2026, el gasto mensual estimado para adquirir una vivienda de precio mediano en Nueva York alcanzó los USD 10.737, unos USD 6.952 más que el alquiler mediano solicitado.
La estimación contempla una propiedad con un precio de lista mediano de USD 1.409.792, un anticipo del 10%, el financiamiento hipotecario, los impuestos, el seguro y las cuotas de mantenimiento correspondientes.
El costo calculado de compra bajó alrededor de un 1% interanual, principalmente por una disminución del 2% en el precio mediano de lista. Sin embargo, el aumento de las tasas hipotecarias volvió a presionar sobre el financiamiento.
Con una tasa del 7%, Realtor.com estimó que el gasto mensual para comprar esa misma vivienda ascendería a USD 11.008. El cálculo muestra que, pese a la moderación de algunos precios, acceder a una propiedad sigue siendo considerablemente más caro que alquilar.
A su vez, los elevados alquileres pueden dificultar la capacidad de ahorro de quienes buscan reunir el dinero necesario para el anticipo de una hipoteca.
El plan de Nueva York para ampliar la vivienda asequible
Frente a la crisis de acceso a la vivienda, el alcalde Zohran Mamdani presentó en mayo de 2026 el plan Block by Block, que establece como objetivo construir 200.000 viviendas asequibles y preservar otras 200.000 durante la próxima década.
La iniciativa contempla una inversión de capital de USD 22.000 millones en vivienda durante cinco años. Entre sus principales ejes figuran la ampliación de la oferta, nuevas herramientas de financiamiento y cambios administrativos para acelerar la construcción y preservar propiedades existentes.
La administración municipal también impulsó medidas para limitar los aumentos en las viviendas con alquiler estabilizado. El 25 de junio, la Junta de Directrices de Alquileres aprobó un ajuste del 0% para los contratos de uno y dos años que comiencen o se renueven entre el 1 de octubre de 2026 y el 30 de septiembre de 2027.
La medida alcanza únicamente a las viviendas incluidas en ese régimen y no establece un congelamiento general de todos los alquileres de la ciudad.
Mientras los precios publicados continúan en niveles récord, Nueva York enfrenta el desafío de ampliar las alternativas habitacionales y reducir la presión económica sobre sus residentes. La evolución de la oferta, el costo del financiamiento y el alcance de las políticas públicas serán factores centrales para determinar si el acceso a la vivienda mejora en los próximos años.
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