Este lunes, el Gobierno nacional recibirá un desembolso de USD 2.000 millones por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI), como parte del acuerdo Extended Fund Facility (EFF). Los fondos serán utilizados para recomprar Letras Intransferibles en poder del Banco Central, replicando una operación realizada en mayo, con el objetivo de engrosar las reservas netas sin modificar el stock total de divisas del país. Actualmente, las reservas netas presentan un saldo negativo de USD 4.700 millones.
La operación fue avalada por el FMI tras la primera revisión del programa firmado en abril, en la que se valoró el cumplimiento fiscal, pero se advirtió sobre el desvío en la meta de acumulación de reservas, que fue corregida a la baja en USD 5.000 millones. El organismo destacó el rumbo económico, aunque pidió avanzar en reformas estructurales, privatizaciones y reestructuración impositiva.
El contexto es de creciente tensión cambiaria: en julio, el dólar oficial subió $165 y se acercó al límite superior de la banda de flotación. El ministro Luis Caputo defendió la estrategia, señalando que la acumulación de reservas es una consecuencia del programa económico y no un objetivo con plazos rígidos.