La propuesta contempla que solo perros podrán ingresar a los centros de salud y que su presencia estará condicionada a una serie de requisitos sanitarios, de seguridad y autorización médica. Las visitas deberán realizarse siguiendo un circuito preestablecido desde el ingreso del hospital hasta la habitación del paciente, y estarán supervisadas por personal del establecimiento.
“Para aquellas personas que tienen una relación muy cercana a su mascota, poder compartir con ellas un momento difícil como una internación les genera una sensación de seguridad y calma que mejora el estado de ánimo”, explicó la legisladora.
El texto del proyecto establece que los perros deberán cumplir con condiciones estrictas:
- Tener todas las vacunas obligatorias.
- Contar con certificado veterinario de buena salud.
- Haber sido desparasitados interna y externamente.
- No haber tenido contacto con el exterior durante las 72 horas previas.
- Haber sido bañados al menos 24 horas antes del ingreso.
- Tener al menos un año de edad y haber convivido con el paciente.
La diputada también destacó que esta medida ya fue implementada en varios países como Estados Unidos, Canadá y Australia, donde hospitales como el Johns Hopkins de Baltimore permiten este tipo de visitas bajo estrictas regulaciones. “La relación entre humanos y animales tiene un impacto positivo comprobado en la salud y el bienestar de ambos”, citó Vaccarezza, en apoyo a su iniciativa.
De aprobarse, Buenos Aires se convertiría en una de las primeras jurisdicciones del país en reconocer formalmente el valor terapéutico del vínculo entre personas y sus mascotas en contextos hospitalarios.