El Gobierno nacional respondió a la decisión de Brasil de reducir la representación diplomática bilateral al nivel de encargados de negocios y afirmó que se trata de una medida adoptada de manera "unilateral" por la administración del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
A través de un comunicado oficial, la Cancillería argentina confirmó que el embajador argentino en Brasil, Daniel Raimondi, fue convocado por el ministro de Relaciones Exteriores brasileño para ser notificado formalmente de la decisión.
En el texto, el Gobierno argentino señaló que "toma nota" de la medida y lamentó que Brasil haya decidido "continuar aislándose del resto de la región por cuestiones puramente ideológicas".
Además, sostuvo que durante los últimos años se registraron "numerosos episodios de expresiones y respaldos políticos cruzados" entre dirigentes de ambos países y remarcó que la Argentina nunca respondió a esas diferencias "con una medida institucional".
En ese sentido, la Cancillería afirmó que mantiene ese mismo criterio y consideró que las relaciones entre los Estados "deben responder a los intereses permanentes de sus pueblos y no quedar supeditadas a las necesidades políticas y/o personales de los gobernantes de turno".
Por último, el Gobierno nacional ratificó que la política exterior argentina continuará guiándose "exclusivamente por la defensa del interés nacional, la soberanía y el mandato conferido por el pueblo argentino".
La respuesta oficial se conoció pocas horas después de que el Gobierno brasileño anunciara que no enviará nuevamente a su embajador a Buenos Aires y que reducirá la representación diplomática entre ambos países, en medio de la escalada de tensión generada por los reiterados cuestionamientos del presidente Javier Milei hacia Lula da Silva.
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