El rock argentino perdió este viernes a una de sus figuras fundamentales. Ricardo Soulé, fundador, cantante, guitarrista, violinista y compositor de Vox Dei, murió a los 76 años luego de permanecer internado en un sanatorio de Quilmes, su ciudad natal.
Su nombre quedó asociado para siempre a algunas de las canciones más reconocidas de la primera generación del rock nacional, entre ellas “Presente (El momento en que estás)”, además de La Biblia, el ambicioso álbum conceptual que Vox Dei publicó en 1971 y que se convirtió en una de las obras más importantes de la música argentina.
La noticia fue comunicada por sus hijos a través de las redes sociales. “Con un inconmensurable dolor tenemos que comunicar la partida física de Ricardo Soulé, nuestro padre”, expresaron. En el mensaje destacaron que el músico “se fue en paz, amado, rodeado y acompañado todo el tiempo por su familia”.
Semanas antes de su muerte, Soulé había anunciado que se alejaba temporalmente de los escenarios para afrontar un tratamiento por un problema de salud.
“Quiero contarles que por un tema de salud, tengo que hacer un receso en mis presentaciones en vivo y en mis compromisos públicos”, había escrito el 11 de septiembre. En aquel mensaje también había expresado su deseo de volver a encontrarse con su público.
Héctor Ricardo Soulé nació el 15 de marzo de 1950 en Quilmes. Desde muy joven comenzó a desarrollar una relación con la música que terminaría convirtiéndolo en uno de los protagonistas de la primera etapa del rock argentino.
En 1967 se incorporó junto a Willy Quiroga, Rubén Basoalto y Juan Carlos “Yodi” Godoy a un grupo llamado Mach 4. Dos años más tarde, la formación adoptó el nombre Vox Dei.
La banda fue parte de una generación de músicos que ayudó a consolidar el rock cantado en español. Soulé tuvo un papel central como compositor y aportó guitarra, voz y violín a un repertorio caracterizado por sus letras introspectivas y espirituales.
Entre sus primeras grandes composiciones apareció “Presente (El momento en que estás)”, incluida en Caliente, el álbum debut de Vox Dei editado en 1970.
La canción comenzaba con una frase que se convirtió en una de las más recordadas del rock argentino: “Todo concluye al fin, nada puede escapar. Todo tiene un final, todo termina”.
Soulé había contado que escribió el tema cuando tenía 17 años, durante su etapa como estudiante en el Nacional de Quilmes. La canción nació a partir de una experiencia sentimental y terminó convirtiéndose en una reflexión sobre el paso del tiempo y lo efímero de la vida.
Un año después de Caliente, Vox Dei presentó La Biblia, un proyecto concebido principalmente a partir de una idea de Soulé.
El álbum buscó trasladar al lenguaje del rock distintos pasajes, personajes y conceptos de la tradición bíblica. La propuesta era inusual para una escena musical que todavía estaba consolidándose y terminó transformándose en uno de los discos conceptuales más reconocidos del rock argentino.
Antes de su publicación, las letras fueron presentadas ante autoridades de la Iglesia. Según recordó Soulé años más tarde, el proyecto recibió una valoración favorable por parte de monseñor Giacelli.
El disco incluyó composiciones como “Génesis” y “Libros sapienciales”. Sin embargo, la obra tuvo una particularidad: la versión original quedó incompleta porque la parte vocal de “Apocalipsis” no pudo registrarse después de que las cintas desaparecieran temporalmente por un episodio policial.
Las cintas fueron recuperadas diez días después, pero la compañía discográfica decidió editar el material sin regresar al estudio.
La primera interpretación completa de “Apocalipsis” llegó recién en 1986, durante un concierto en el Teatro Ópera. Más de una década después, en 1997, Soulé presentó la obra con la orquestación que había imaginado originalmente frente a la Catedral de La Plata.
Soulé abandonó Vox Dei en 1974 para comenzar una extensa etapa solista. Durante las décadas siguientes alternó períodos de residencia entre Argentina, Inglaterra y España y publicó distintos trabajos, entre ellos Vuelta a casa, Romances de gesta, Ricardo Soulé, Dolmen y Vulgata.
También lideró el proyecto Ricardo Soulé y La Bestia Emplumada, junto a su hijo Gabriel, y mantuvo diferentes reencuentros con los integrantes de Vox Dei a lo largo de los años.
En 1997 participó además de una nueva versión de La Biblia que contó con la colaboración de figuras como Andrés Calamaro, Fito Páez y Alejandro Lerner.
Su vínculo con Quilmes se mantuvo durante toda su vida. Allí ejerció como docente de violín y recibió el reconocimiento de Ciudadano Ilustre.
Ricardo Soulé deja una obra que atravesó generaciones y que combinó canciones sobre el paso del tiempo, el amor, la pérdida y la espiritualidad. Desde “Presente” hasta La Biblia, su música se convirtió en parte de la historia del rock argentino y continúa vigente más de medio siglo después de sus primeras grabaciones.
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