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La Justicia absolvió a Sofía Lorena Ibarra, la mujer que en abril del año pasado mató a su pareja, Juan Félix Melucci (47). El fallo determinó que actuó en legítima defensa, por lo que recuperó su libertad tras haber permanecido ocho meses bajo arresto domiciliario. La resolución fue dictada por el juez Alexis Simaz, quien coincidió con el acuerdo alcanzado entre el fiscal Rodolfo Moure y la defensora Luz Alonso Proto. En ese marco, el magistrado dispuso la absolución libre de la imputada y ordenó su inmediata liberación, además de librar un oficio a la Dirección de Monitoreo Electrónico, ya que la mujer se encontraba bajo prisión preventiva domiciliaria desde julio de 2025.

El hecho ocurrió en la mañana del domingo 27 de abril de 2025 en una casa quinta ubicada en la zona de calles 63 y 80, en el establecimiento conocido como “Los Abuelos”. Durante una confrontación, Ibarra tomó una escopeta calibre 16 y efectuó un disparo que impactó en el tórax de Melucci.

De acuerdo con el informe judicial, la víctima presentó un orificio de entrada de proyectil con signos de quemadura y ahumamiento, lo que provocó una lesión pulmonar y una hemorragia que causaron su fallecimiento de manera inmediata.

Tras analizar la prueba reunida durante la investigación y la recalificación realizada por el fiscal Moure, el juez Simaz concluyó que existió una agresión ilegítima por parte de la víctima. Según se estableció, la situación se enmarcaba en un contexto de violencia previa dentro de la relación y en los golpes, empujones e insultos que Melucci le habría propinado a Ibarra al llegar a la vivienda esa madrugada.

“La agresión era actual e inminente al momento en que Ibarra ejerció su defensa”, sostuvo el magistrado en su resolución.

Durante su declaración en la etapa preliminar de la causa, la mujer había asegurado que no tuvo intención de matar a Melucci. Según relató, esa madrugada habían salido a tomar algo con amigos en distintos bares de la ciudad y, al regresar al lugar donde vivía el hombre, este comenzó a recriminarle cuestiones relacionadas con celos.

“Me hizo una escena de celos y no me dejaba salir de la casa”, expresó Ibarra ante el fiscal. De acuerdo con su testimonio, tomó la escopeta que estaba colgada en una pared —propiedad de Melucci— para poder retirarse del lugar. La situación continuó cuando el hombre la siguió hasta el automóvil y volvió a increparla. “Apareció del lado del conductor y agarró el caño; yo la tenía de la culata y se escapó el tiro. Nunca quise matarlo, fue un accidente”, explicó.

Tras quedar inicialmente alojada en el Destacamento Femenino, en julio de 2025 se le otorgó el beneficio del arresto domiciliario. Finalmente, con el fallo judicial que consideró acreditada la legítima defensa, la mujer fue absuelta y recuperó su libertad.

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