El crimen de Brígido Leguizamón, ocurrido en Balcarce el 12 de marzo de 2023, conmocionó a la ciudad. La víctima, un jubilado de 84 años que vivía solo en una casa ubicada en calle 8 y 3, fue asesinado de una puñalada en el pecho por Ana Giselle Módega, una mujer en situación de calle con antecedentes de robo. Tras el homicidio, la atacante huyó con dos celulares y otros elementos de valor.
En un juicio abreviado realizado en el Tribunal Oral N° 3, el juez Federico Wacker Schroder condenó a Módega a 13 años de prisión por los delitos de “homicidio en ocasión de robo”, “amenazas agravadas por la utilización de un arma blanca y lesiones leves en concurso ideal” y “robo agravado por el empleo de arma blanca en grado de tentativa”. La sentencia respondió a la solicitud del fiscal Rodolfo Moure, quien reunió pruebas determinantes contra la imputada.
Junto con Módega también fue condenada Dalma Claribel Sequeira, su cómplice en un intento de robo previo al homicidio. Sequeira recibió una pena de 2 años y 6 meses de prisión de ejecución condicional y deberá cumplir una serie de normas de conducta.
Un antecedente que pudo haber sido evitado
Brígido Leguizamón había denunciado en varias ocasiones los robos de los que era víctima por parte de Módega, quien se aprovechaba de su confianza para ingresar a su vivienda y sustraer dinero. El barrio entero conocía la situación. “Estoy cansado de que esta mujer me robe”, repetía la víctima ante sus vecinos.
El 2 de marzo de 2023, Módega y Sequeira irrumpieron en su casa y lo amenazaron con un cuchillo exigiéndole dinero. El jubilado logró defenderse con un palo y ahuyentarlas. Aunque realizó la denuncia, la investigación no prosperó. Diez días después, la mujer volvió y lo mató.
El 12 de marzo, cerca de las 20:30, Módega ingresó nuevamente a la vivienda tras romper una ventana. Armada con un cuchillo de 17 centímetros de hoja, atacó a Leguizamón, quien intentó resistirse, pero recibió una herida mortal en el tórax. Antes de huir con los celulares de la víctima, la mujer llamó al servicio de emergencias para avisar que había un hombre herido.
La policía llegó al domicilio y encontró a Leguizamón agonizando. Minutos después, los médicos confirmaron su fallecimiento. Módega se refugió en la casa donde solía pernoctar, pero fue descubierta con las zapatillas manchadas de sangre. En medio de una discusión con sus conocidos, amenazó con matarlos del mismo modo que lo hizo con el jubilado.
Los testimonios y pruebas reunidas por el fiscal Moure resultaron determinantes para la condena. La defensa de Módega aceptó el juicio abreviado y la pena de 13 años de prisión, que vencerá en marzo de 2036.
El caso generó un profundo impacto en Balcarce y reavivó el debate sobre la seguridad y la protección de los adultos mayores en la comunidad.
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