Cristina Díaz y Ana Albanese visitaron los estudios de GABAL para presentar una nueva campaña solidaria de la Fundación “Donde quiero estar”, que tiene como objetivo adquirir 30 televisores Smart de 32 pulgadas con sus respectivos soportes para las habitaciones del Hospital Municipal “Dr. Felipe A. Fossati”.
La iniciativa surgió durante una recorrida por el segundo piso del centro asistencial. Allí observaron que las habitaciones se encuentran preparadas para instalar televisores, pero actualmente no cuentan con los equipos: “Empezamos pensando en uno y terminamos proyectando 30 televisores para todo el hospital”, explicaron durante la entrevista. La inversión necesaria rondaría los 8 millones de pesos.
Una campaña abierta a toda la comunidad
La propuesta no establece montos mínimos ni máximos. Cada vecino, comercio, institución o empresa podrá colaborar con la suma que se encuentre a su alcance.
Díaz y Albanese remarcaron que los aportes se depositarán directamente en la cuenta de la firma donde se comprarán los televisores. De esta manera, las impulsoras de la campaña no recibirán ni administrarán el dinero.
Quienes realicen una transferencia deberán enviar el comprobante a alguno de los números de contacto publicados en el flyer oficial. Esto permitirá llevar un control de las donaciones y del avance de la campaña: “El hospital es de toda la comunidad. Cualquiera puede necesitarlo, tenga o no cobertura médica. Nos gustaría que cada persona se sienta parte de esta mejora”, señaló Albanese.
Antecedentes de trabajo solidario
La campaña se suma a diferentes acciones realizadas para mejorar las instalaciones y el acompañamiento de los pacientes. Entre ellas se encuentran la renovación de la sala de oncología, la compra de sábanas, mesas de luz, sillas, dispensadores de alcohol, mantas y otros elementos destinados a distintas áreas del hospital.
La sala de oncología fue equipada y acondicionada con el aporte de vecinos, familias, instituciones y empresas. El espacio cuenta actualmente con mayor comodidad, iluminación, música, biblioteca y una estación de café para quienes deben permanecer varias horas recibiendo su tratamiento: “Buscamos humanizar la enfermedad y que cada paciente se sienta acompañado, escuchado y contenido”, expresó Díaz, quien atravesó un tratamiento oncológico y actualmente se encuentra en remisión.
Además de acompañar a los pacientes, las voluntarias colaboran con la gestión de medicamentos, trámites y diferentes necesidades que aparecen durante los tratamientos.
Próximos proyectos
Díaz y Albanese anticiparon que continuarán trabajando para colaborar con la nueva Guardia Pediátrica y con una futura ampliación de la sala de oncología: “Una persona puede donar su tiempo, otra puede aportar dinero y otra acercar una idea. Entre todos podemos mejorar la situación de quienes atraviesan un momento difícil”, concluyeron.
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