Robert De Niro logró convertir su vínculo con la gastronomía y la hotelería en un negocio internacional sin utilizar su nombre como principal identidad comercial. Junto al chef japonés Nobu Matsuhisa y el productor Meir Teper, el actor impulsó Nobu Hospitality, una compañía que actualmente gestiona 46 hoteles, 57 restaurantes y 20 residencias de marca en distintos mercados.
La historia comenzó en 1994, cuando los tres socios inauguraron un restaurante en TriBeCa, Nueva York. La propuesta estaba basada en la cocina nikkei desarrollada por Matsuhisa, que combina técnicas japonesas con sabores de tradición peruana.
El restaurante consiguió rápidamente reconocimiento entre una clientela de alto poder adquisitivo y el concepto comenzó a expandirse a ciudades como Londres y Malibú. Con el tiempo, Nobu dejó de ser solamente una marca gastronómica y comenzó a desarrollar una propuesta vinculada con el turismo de lujo.
El salto al sector hotelero llegó en 2013, con la apertura del primer Nobu Hotel dentro del complejo Caesars Palace, en Las Vegas. El concepto trasladó al alojamiento los principales elementos que habían caracterizado a los restaurantes: diseño minimalista, influencia japonesa, materiales de madera y una fuerte integración con la propuesta gastronómica de Matsuhisa.
La estrategia se basó en un modelo particular: cada hotel incorpora un restaurante Nobu como uno de los principales componentes de la experiencia. De esta manera, la gastronomía no funciona simplemente como un servicio adicional, sino como parte central de la identidad de cada propiedad.
La expansión continuó durante los años siguientes y alcanzó distintos mercados internacionales. A finales de 2025, el grupo inauguró una propiedad en Roma, mientras mantiene proyectos previstos en países como Polonia, Países Bajos y Reino Unido.
A diferencia de otros emprendimientos hoteleros vinculados con celebridades, Nobu no utiliza la figura de Robert De Niro como principal elemento de comunicación. La identidad de la compañía está construida alrededor de la gastronomía de Matsuhisa, el diseño de inspiración japonesa y una experiencia de lujo reconocible independientemente del destino.
De Niro también cuenta con experiencia en el sector fuera de Nobu. El actor fue uno de los impulsores del Greenwich Hotel, ubicado en Nueva York, consolidando su presencia en el mercado de la hotelería de alta gama.
La expansión internacional continúa con nuevos proyectos. En Barbuda, en el Caribe, Nobu prevé inaugurar a finales de 2026 el Nobu Beach Inn, un establecimiento de 36 habitaciones integrado al Beach Club de la isla.
La compañía también anunció un proyecto en el atolón de Laamu, en Maldivas, que incluirá un hotel, residencias y un restaurante, aunque todavía no se confirmó una fecha de apertura.
En Egipto, Nobu cerró una alianza con la desarrolladora inmobiliaria SODIC para desarrollar hoteles y residencias de la marca. El proyecto marcará la llegada de Nobu al norte de África.
Así, lo que comenzó como un restaurante en Nueva York hace más de tres décadas se convirtió en una marca global de lujo. El caso de De Niro muestra cómo una celebridad puede utilizar su reconocimiento para iniciar un negocio y, al mismo tiempo, construir una identidad comercial capaz de funcionar más allá de su propia imagen.
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