La investigación determinó que el piloto omaní buscaba provocar la mayor cantidad de víctimas y que se había inspirado en los atentados del 11 de septiembre de 2001. El ataque fue frustrado por el capitán, los pasajeros y la tripulación.
La Fiscalía General de los Emiratos Árabes Unidos confirmó que Hamam al-Hammami, copiloto de un vuelo de Flydubai, habría intentado estrellar la aeronave contra el aeropuerto internacional de Tel Aviv, en Israel. Según las conclusiones oficiales, el hombre pretendía causar la mayor cantidad posible de muertes y se había inspirado en los atentados suicidas perpetrados por la organización terrorista Al-Qaeda el 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.
Los resultados de la investigación fueron difundidos el viernes a través de medios estatales emiratíes. De acuerdo con el informe, el copiloto, de nacionalidad omaní, actuó con la intención de provocar una catástrofe con numerosas víctimas.
La fiscalía también señaló que el hombre había superado los procedimientos de selección y seguridad exigidos para trabajar como piloto. Entre los requisitos cumplidos figuraban la licencia profesional, la presentación de un certificado de buena conducta y las verificaciones correspondientes.
Durante el vuelo, el copiloto atacó con un hacha al capitán, de nacionalidad india, y le provocó heridas. A pesar de la agresión, el comandante consiguió abrir la puerta de la cabina, lo que permitió que pasajeros y miembros de la tripulación intervinieran para reducir al atacante.
Varios pasajeros relataron que ingresaron a la cabina en medio de un forcejeo por el control del avión. Durante el episodio, la aeronave perdió altitud de manera abrupta, con un descenso cercano a los 5.000 metros.
Una vez neutralizado el agresor, la tripulación logró recuperar el control del avión y realizar un aterrizaje de emergencia en Arabia Saudita. La intervención de los ocupantes resultó determinante para
La mayoría de los pasajeros del vuelo eran israelíes, un elemento que tuvo repercusiones políticas tras conocerse los detalles del caso.
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, elogió la reacción del capitán y de los pasajeros, cuya intervención permitió frustrar el ataque.
Además, ordenó una revisión exhaustiva de los procedimientos de seguridad aplicados a los vuelos de aviación civil extranjera con destino a Israel, con el objetivo de evaluar los controles y prevenir incidentes similares.
Las conclusiones de la fiscalía emiratí pusieron el foco tanto en la gravedad del intento de ataque como en los mecanismos de selección y supervisión del personal aeronáutico, después de que el copiloto hubiera cumplido formalmente con los requisitos exigidos para ocupar el puesto.