El área metropolitana de Nueva York, Jersey City y Newark quedó segunda en un estudio que evaluó los sistemas de transporte de las 50 zonas urbanas más pobladas del país. El alto nivel de uso de trenes y autobuses fue determinante, aunque el costo, la seguridad y las interrupciones de servicio siguen siendo desafíos.
El sistema de transporte público del área metropolitana de Nueva York se ubicó en el segundo puesto de Estados Unidos, según un estudio de ConsumerAffairs que analizó las 50 áreas urbanas más pobladas del país. La región quedó detrás de Boston-Cambridge-Newton, que ocupó el primer lugar.
La clasificación no se elaboró a partir de encuestas de satisfacción, sino mediante una combinación de datos federales correspondientes a 2024. El análisis tuvo en cuenta factores como el nivel de utilización, la accesibilidad, los costos y la seguridad operativa.
Uno de los principales motivos que impulsaron a Nueva York fue el elevado uso de su red. Cada residente realiza, en promedio, 186 viajes al año en transporte público, la cifra más alta entre las regiones analizadas.
El estudio considera dentro de la misma área metropolitana a los cinco distritos de Nueva York y distintos sectores de Nueva Jersey. La red incluye el metro, los autobuses urbanos y los trenes de cercanías que conectan la ciudad con Nueva Jersey, Long Island y los suburbios del norte.
Una red utilizada masivamente
La región de Nueva York-Jersey City-Newark lideró el ranking en cantidad de abordajes por habitante y también en millas recorridas por pasajero.
El informe destinó 50 de los 100 puntos posibles a los criterios relacionados con la utilidad y la accesibilidad. Para calcular ese indicador se tuvieron en cuenta la cantidad de viajes por residente, las distancias recorridas por pasajero y el porcentaje de estaciones adaptadas a los requisitos de accesibilidad establecidos por la Ley para Estadounidenses con Discapacidades (ADA).
El resultado refleja el desempeño conjunto de la red y no significa que una determinada línea del metro sea considerada la mejor del país. El análisis contempla el sistema completo de trenes, autobuses y servicios regionales.
El elevado volumen de pasajeros permitió que la región obtuviera una posición destacada pese a resultados menos favorables en otras categorías.ConsumerAffairs calculó un costo promedio de USD 1,73 por abordaje en toda el área metropolitana y estimó un gasto anual cercano a USD 864 para un usuario frecuente.
Sin embargo, esa cifra no corresponde directamente a la tarifa vigente del metro de Nueva York. Actualmente, un viaje regular en metro o autobús local cuesta USD 2,90 cuando se utiliza OMNY o una MetroCard de pago por viaje.
El sistema OMNY también contempla un límite semanal: después de realizar 12 viajes pagos con el mismo dispositivo o tarjeta durante un período de siete días, los viajes posteriores no tienen costo.
Por otra parte, quienes cumplen los requisitos del programa Fair Fares pueden acceder a una tarifa reducida de USD 1,45. También existen descuentos para determinados pasajeros mayores de 65 años y personas con discapacidad.
En materia de asequibilidad, Nueva York tuvo una posición considerablemente más baja. El estudio ubicó a la región en el puesto 33 entre las 50 áreas analizadas.
El segundo puesto general no significa que el sistema esté exento de problemas. La región quedó fuera de los primeros 20 lugares en los indicadores de seguridad operativa y asequibilidad.
Entre los aspectos considerados en materia de seguridad estuvieron las colisiones, descarrilamientos, incendios y otros incidentes graves en relación con las millas recorridas por los vehículos.
A esto se suman las interrupciones provocadas por trabajos de mantenimiento. La Metropolitan Transportation Authority (MTA) realiza obras periódicas para renovar vías, señales y estaciones, lo que puede generar cambios de recorrido, suspensión de algunos servicios, circulación de trenes por vías expresas y utilización de autobuses de reemplazo.
Para los pasajeros, el estudio muestra una realidad con dos caras: el área metropolitana de Nueva York cuenta con una de las redes de transporte público más utilizadas y extensas de Estados Unidos, pero los costos, la seguridad y las interrupciones por obras continúan siendo factores que condicionan la experiencia cotidiana.
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