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El cierre del Estrecho de Ormuz por parte de Irán provocó un shock inmediato en los mercados energéticos. Por ese corredor marítimo circula cerca de un tercio del comercio mundial de petróleo transportado por mar y una porción clave del gas natural licuado (GNL), especialmente desde Qatar.

El impacto más fuerte recae en Asia, región altamente dependiente del crudo y el gas del Golfo Pérsico.

Sur de Asia: riesgo de apagones

Los países más expuestos en términos de suministro inmediato son:

  • Pakistán

  • Bangladés

  • India

Pakistán y Bangladesh dependen casi exclusivamente del GNL proveniente de Qatar y Emiratos Árabes Unidos, y cuentan con escasa capacidad de almacenamiento o diversificación. Analistas advierten que una interrupción prolongada podría derivar en apagones eléctricos inmediatos, más que en una simple suba de precios.

India enfrenta un doble impacto: más de la mitad de su GNL y cerca del 60% de su petróleo importado provienen de Medio Oriente. Una suba del Brent encarece simultáneamente su factura energética y presiona su balanza de pagos.

China: expuesta, pero con reservas

China es el mayor importador mundial de crudo y adquiere una parte significativa de su energía a través de Ormuz. Se estima que alrededor del 40% de su petróleo importado transita por ese paso estratégico.

Sin embargo, Beijing dispone de mayores reservas estratégicas y mayor capacidad de maniobra. El riesgo para China no es un corte inmediato, sino la necesidad de competir por cargamentos alternativos en el mercado global, lo que podría elevar aún más los precios en Asia.

Japón y Corea del Sur: alto impacto macroeconómico

Japón y Corea del Sur importan entre el 70% y el 75% de su petróleo desde Medio Oriente. Aunque sus reservas de GNL pueden cubrir algunas semanas de consumo, una interrupción prolongada afectaría su crecimiento económico y sus cuentas externas.

En Corea del Sur, por ejemplo, el costo de importación de crudo representa casi el 3% del PIB, lo que la ubica entre las economías más vulnerables ante un salto sostenido del precio del petróleo.

Sudeste asiático: presión inflacionaria

En el sudeste asiático, el principal efecto sería inflacionario. Tailandia aparece como uno de los países más expuestos por su elevada dependencia de importaciones energéticas en relación con su PIB. Un aumento del 10% en el precio del petróleo podría deteriorar significativamente su cuenta corriente.

Un corredor clave para la economía global

El Estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el mar Arábigo y es vital para el comercio energético mundial. Cualquier interrupción prolongada no solo afecta a Asia, sino que impacta en Europa y en los mercados financieros globales a través de la volatilidad del petróleo y el gas.

La evolución del conflicto y la capacidad de los grandes consumidores para coordinar respuestas determinarán si el cierre se traduce en una crisis energética de mayor escala o en un shock transitorio de precios.

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