En respuesta a la creciente volatilidad del dólar y la presión sobre las reservas del Banco Central, el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció un paquete de cuatro medidas clave destinadas a fortalecer las arcas del Estado y evitar una disparada cambiaria en el tramo final del año.
Las acciones incluyen la privatización de empresas públicas como Enarsa, Nucleoeléctrica y AySA, además de ventas directas de bienes del Estado. A esto se suma la utilización del superávit fiscal del Tesoro para comprar divisas y así aliviar la carga del BCRA. Finalmente, se habilitará nueva financiación internacional por hasta USD 3.000 millones, a través de repos y bonos con vencimiento en 2030.
El Gobierno busca dar señales de solidez financiera ante el FMI, que exige una recomposición de reservas para habilitar nuevos desembolsos. La estrategia también apunta a contener la incertidumbre cambiaria en un período de baja liquidación agroexportadora y mayor demanda de divisas por vacaciones y contexto electoral.