El proyecto para instalar un gift shop y un punto de venta de café dentro de una bóveda del Cementerio de la Recoleta quedó definitivamente suspendido. El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires decidió cancelar la licitación luego de que una disputa por la titularidad del espacio llegara a la Justicia mediante un recurso de amparo.
La iniciativa había generado polémica porque contemplaba souvenirs, bebidas para llevar y recorridos nocturnos entre mausoleos en uno de los lugares históricos más visitados de Buenos Aires. Sin embargo, el proyecto quedó atravesado por una disputa familiar sobre la propiedad de la bóveda y una deuda que, según el Gobierno porteño, supera los $37 millones.
El espacio está ubicado en la Sección 17, Tablón 201, cerca del acceso por la calle Junín. Cuenta con una superficie cubierta de aproximadamente 24,55 metros cuadrados y pertenece históricamente a la familia Girado, que sostiene haber adquirido el terreno en 1880.
La Ciudad había declarado la caducidad de la concesión y recuperado el espacio para avanzar con una explotación comercial. Los descendientes de la familia cuestionaron el procedimiento, denunciaron irregularidades en las notificaciones y aseguraron que todavía habría restos familiares dentro de la bóveda.
La deuda millonaria detrás de la bóveda
Según la posición del Gobierno porteño, los titulares de la bóveda acumulaban una deuda de mantenimiento de $22.215.070 correspondiente al período entre 2007 y 2026.
A ese monto se sumaban otros $15.587.653 por trabajos de reparación realizados por la administración porteña. En total, el reclamo superaba los $37,8 millones.
Fuentes de la Ciudad señalaron que desde 2025 se enviaron cartas documento y se publicaron edictos sin que los propietarios regularizaran la situación. También indicaron que el procedimiento utilizado es el mismo que se aplica frente a concesiones abandonadas en otros cementerios porteños.
La familia Girado, por su parte, sostuvo que no había sido notificada correctamente y presentó un recurso de amparo para solicitar la nulidad del procedimiento. La causa quedó en manos del Juzgado de Primera Instancia en lo Contencioso Administrativo y Tributario N° 6, a cargo del juez Roberto Gallardo.
Qué resolvió la Justicia
El magistrado ordenó al Gobierno porteño abstenerse de declarar la caducidad de la concesión, licitar el terreno o avanzar con un eventual remate público.
La medida cautelar también suspendió la licitación que contemplaba la explotación comercial de la bóveda durante cinco años. La apertura de ofertas estaba prevista para el 9 de septiembre de 2026.
En su resolución, Gallardo cuestionó la posibilidad de que un espacio destinado al descanso de los fallecidos fuera utilizado para un emprendimiento con fines comerciales. El planteo judicial sostuvo que el cementerio debe mantener su carácter de lugar de recogimiento y no convertirse en un espacio comercial.
Ante esta situación, el Gobierno porteño decidió cancelar directamente la licitación, por lo que el proyecto quedó sin efecto antes de conocerse qué empresas pretendían explotar el lugar.
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