Los pronósticos climáticos anticipan un verano marcado por la influencia del fenómeno de El Niño, que podría alcanzar su punto máximo entre diciembre de 2026 y enero de 2027. Los especialistas advierten sobre un posible incremento de las precipitaciones y las tormentas, especialmente en el centro y norte del país.
De acuerdo con las proyecciones meteorológicas, el calentamiento del océano Pacífico ecuatorial continuará intensificándose durante los próximos meses. El escenario mantiene bajo vigilancia a los organismos climáticos internacionales, que estiman que el fenómeno podría conservar una intensidad fuerte durante el primer trimestre de 2027.
Las regiones más expuestas serían las provincias del Litoral, particularmente Misiones, Corrientes, Entre Ríos, el este de Formosa, Chaco y el noreste de Santa Fe. También podrían registrarse efectos importantes en sectores de Brasil, Paraguay y Uruguay, debido a la influencia del fenómeno sobre la cuenca del Plata.
Los meteorólogos explican que el aumento de humedad en la atmósfera puede favorecer la formación de nubes, precipitaciones abundantes y tormentas de mayor intensidad. Sin embargo, aclaran que El Niño no implica necesariamente inundaciones en todas las regiones, ya que los impactos dependen de las condiciones meteorológicas locales y de la acumulación de lluvias.
El fenómeno podría comenzar a perder intensidad entre febrero y mediados del otoño de 2027. No obstante, sus efectos sobre la cuenca del Plata podrían extenderse al menos hasta abril, por lo que continuará la atención sobre los niveles de los ríos Paraná y Paraguay.
En octubre ya se registraron importantes crecidas y complicaciones hídricas en distintas localidades del Litoral, especialmente en Corrientes, Chaco y Misiones. La situación refuerza la necesidad de mantener los sistemas de monitoreo y prevención ante posibles nuevos episodios de lluvias intensas.
En cuanto a la provincia de Buenos Aires, los especialistas advierten que el comportamiento de las precipitaciones es más variable y que no existe una relación directa entre un episodio intenso de El Niño y una temporada necesariamente más lluviosa en todo el territorio.
El Servicio Meteorológico Nacional anticipa para el trimestre comprendido entre noviembre de 2026 y enero de 2027 mayores probabilidades de precipitaciones superiores a los valores habituales en el Litoral y algunos sectores del centro argentino.
Con el verano cada vez más cerca, la evolución de El Niño será determinante para anticipar posibles escenarios climáticos y evaluar los riesgos de crecidas, inundaciones y tormentas durante los próximos meses.
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