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El nombre de Thiago Joel Franco volvió a estar en los medios de comunicación en noviembre del año pasado cuando volvió a ser víctima de otro borracho al volante que manejaba por la ruta en un accidente que casi le cuesta la vida, tal como le había sucedido en 2014 con el excampeón de Turismo Carretera (TC) Eduardo “Lalo” Ramos. Signado por las tragedias pero también por la resiliencia, ayer logró cerrar un ciclo.

Con el mismo sueño que hace 11 años, Joel - como lo conocen sus allegados - y su familia se acercaron ayer por la noche a la plaza Colón con el propósito de ver la emblemática cremá que marcó el cierre de la Semana Fallera Valenciana en Mar del Plata con luminosos fuegos artificiales. Esta vez ningún imprudente se interpuso en su camino.

Desde la cuenta de Facebook Todos por Thiago Joel Franco dieron a conocer el emocionante momento que vivió Joel con su hermana, Oriana, y su mamá, Rocío. "Ayer, 11 años después, un 29 de marzo llegamos a la falla valenciana de Mar del Plata, a la cuál no pudimos asistir en el año 2014 a raíz del terrible siniestro vial que sufrimos. En ese momento, estábamos en camino a casa para prepararnos e ir a disfrutar de la falla valenciana, lo cual termino en una tragedia por culpa de la imprudencia de Lalo Ramos que no pensó al subirse a su auto y manejar estando sumamente alcoholizado y provocar una tragedia como tal", rememoraron.

"Lo que iba a ser un momento familiar, terminó en una circunstancia de vida o muerte en el hospital. Ori, en ese momento con tan solo 7 añitos, sin casi entender lo que estaba pasando con su hermano, fue la única que pudo apreciar los sonidos de la falla gracias a una amiga de la familia que la sacó por un ratito de ahí adentro, ella se agachó a su altura y, abrazándola, le dijo, eso que escuchás es el sonido de la quema de los fuegos artificiales de la falla. Mientras tanto su hermanito Joelito (como ella lo llama) en el quirófano peleaba por su vida", evocaron.

"Pasaron 11 años desde que nuestras vidas cambiaron por completo, donde dejamos atrás muchos sueños y anhelos por cumplir para convertirnos en grandes luchadores y en personas resilientes ante cada adversidad que se nos iba presentando", afirmaron mientras revelaron que Joel todavía padece las secuelas del primer accidente y hoy se encuentra a la espera de un turno para una nueva cirugía.

"Ayer, 11 años después, pudimos darle un cierre a ese ciclo. Queremos agradecer el apoyo incondicional de cada uno de ustedes en todos estos años", concluyeron.

Los accidentes que marcaron su vida

El hecho más significante que dio un vuelco en la vida de Joel Franco sucedió el 29 de marzo de 2014 sobre el kilómetro 19 de la ruta 226: allí el piloto de TC Eduardo Lalo Ramos chocó la parte trasera del Chevrolet Corsa en que iba con apenas 4 años con su madre. El tremendo choque y los daños en su cabeza, le provocaron prosopagnosia, un mal cerebral irreversible.

Poco más de 10 años después, un nuevo accidente volvió a marcarlo cuando el 25 de noviembre de 2024 un Volkswagen Gol manejado por un hombre alcoholizado de 43 años –con 1,90 gr/l en sangre- que circulaba con conducta temeraria chocó primero a un Renault Clio, luego a un Chevrolet Classic y finalmente impactó en una Chevrolet Meriva, donde se encontraba Joel en el asiento de atrás, sacándolo de la colectora.

Producto del brutal impacto en la parte trasera, el menor quedó con sus miembros inferiores atrapado en uno de los vehículos y tuvo que ser asistido por los bomberos, del Cuartel Monolito.

En el primer caso, el ex piloto de TC fue condenado a dos años y seis meses de prisión en suspenso y quedó inhabilitado para manejar por cuatro años, mientras que en el segundo se encontró como responsable al ex policía Leonardo Salas Pinto, quien fue excarcelado bajo caución juratoria y sujeto al cumplimiento de distintas obligaciones.

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