Después de un sábado donde las cuatro categorías presentes pudieron competir con normalidad, el domingo estuvo marcado por un clima extremadamente complicado. Las ráfagas de viento que superaron los 80 kilómetros por hora provocaron que la jornada decisiva del Turismo Carretera (TC) en Centenario, Neuquén, no pudiera completarse como estaba previsto.
El TC comenzó con las series por la mañana y con la realización de las finales de la Fórmula 2 y el Turismo Carretera 2000, pero las condiciones climáticas no mejoraron durante el día. La tan esperada final de la máxima categoría del automovilismo argentino, que debía disputarse a las 14:00 horas, fue suspendida en varias ocasiones. Las autoridades pospusieron la carrera primero hasta las 14:30, luego hasta las 15:00 y finalmente hasta las 16:00, esperando una mejora en el viento, pero las condiciones nunca lo permitieron. Mangoni, quien ganó la segunda serie, largaba en primera fila junto a Agustín Canapino, mientras que Diego Ciantini, tras un toque de Hernán Palazzo, comenzaba desde el puesto 32. Finalmente, se decidieron otorgar los puntos de clasificación y series.
Un domingo marcado por el viento
El pronóstico meteorológico se cumplió de manera exacta el domingo. El viento, protagonista indiscutido del día, afectó gravemente el circuito, que no cuenta con reparos para mitigar este fenómeno natural, que siempre trae complicaciones. Las ráfagas de viento causaron estragos, volando tierra y reduciendo la visibilidad a niveles peligrosos.
La situación hizo que los pilotos y equipos tuvieran grandes dificultades para mantener el control de los autos, mientras que la tierra que se desplazaba por el aire volvía la pista sucia y difícil de transitar. La visibilidad llegó a ser nula, lo que hizo imposible la continuidad de las competiciones en condiciones normales.
La final del TC Pista se corrió a medias
Mientras tanto, la final del TC Pista no pudo completarse. La competencia comenzó bajo el influjo del viento, pero tras algunos despistes y reinicios, la carrera fue neutralizada por más de la mitad de su duración debido a la falta de visibilidad. El auto de seguridad (pace car) lideró el pelotón hasta el final, y los autos completaron la carrera según el orden de la última neutralización. De este modo, los pilotos Joaquín Ochoa, Felipe Bernasconi y Benjamín Ochoa fueron los tres primeros en el podio.
A pesar del festejo en el podio, los pilotos reconocieron que la situación no fue la esperada, tanto para los competidores como para el público, quienes se vieron afectados por las inclemencias del tiempo. Algunos decidieron irse del autódromo temprano, mientras que otros optaron por llegar más tarde para minimizar el impacto del viento. El recambio de público es habitual en el TC, pero este domingo el clima jugó un papel determinante, opacando la tradicional festividad que acompaña a las competiciones.
La difícil jornada de los pilotos
La mañana del domingo había comenzado con la disputa de las series del Turismo Carretera, en las cuales Agustín Canapino, Santiago Mangoni y Mauricio Lambiris fueron los ganadores, con sus respectivos autos Chevrolet Camaro y Ford Mustang. Sin embargo, la jornada no estuvo exenta de incidentes, como el despiste de Mariano Werner, quien sufrió un toque de Valentín Aguirre durante la primera serie.