El Gobierno nacional avanza en una nueva etapa de desregulación y trabaja en un proyecto que apunta a eliminar la Ley de Etiquetado Frontal, una iniciativa sancionada en 2021 que estableció la incorporación de sellos de advertencia en envases de alimentos y bebidas.
La medida forma parte de una serie de cambios impulsados por la administración del presidente Javier Milei, luego de la reciente aprobación en Diputados del proyecto vinculado al régimen de Zona Fría y del avance legislativo de la denominada Ley Hojarasca.
La intención oficial es dejar sin efecto los octógonos negros que advierten sobre excesos de azúcares, sodio, grasas saturadas, grasas totales y calorías en productos alimenticios industrializados.
Durante el debate legislativo de la Ley Hojarasca, el diputado Bertie Benegas Lynch defendió el enfoque desregulador y sostuvo: “Las regulaciones, las leyes y las normas son para proteger la vida, la libertad y la propiedad; el derecho no es para cualquier cosa. Venimos a sacar al argentino de bien de este laberinto regulatorio”.
La normativa vigente también establece otras obligaciones además de los sellos de advertencia. Los envases deben incorporar etiquetas específicas cuando contienen cafeína o edulcorantes, incluyendo advertencias para desalentar su consumo en niños.
Asimismo, la legislación prohíbe que productos con sellos incluyan personajes infantiles, dibujos animados, promociones o regalos en sus envases, con el objetivo de reducir estrategias comerciales orientadas a las infancias.
Aunque el proyecto todavía no ingresó formalmente al Congreso, desde sectores del oficialismo señalaron que podría presentarse próximamente. En ese sentido, los dirigentes Alejandro Bongiovanni y Daiana Fernández Molero ya habían impulsado anteriormente iniciativas vinculadas a la derogación de esa normativa.
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