El peronismo de la provincia de Buenos Aires atraviesa una etapa de movimientos internos y reconfiguración política en la antesala de la renovación de autoridades del Partido Justicialista bonaerense, prevista para el próximo 15 de marzo. El sector que responde al gobernador Axel Kicillof busca consolidar su presencia en la estructura partidaria que actualmente conduce el diputado nacional Máximo Kirchner.
Según viene reflejándose en distintas reuniones y conversaciones políticas, el mandatario provincial pretende que la futura conducción del PJ responda a su esquema político, una definición que no solo tendrá impacto a nivel provincial, sino también en los 135 municipios bonaerenses, especialmente en aquellos donde el peronismo no gobierna.
En ese marco, durante un reciente encuentro realizado en Villa Gesell, Kicillof reunió a la vicegobernadora Verónica Magario, ministros e intendentes del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), donde se planteó la necesidad de “estar preparados” para negociar con el kirchnerismo la conducción del PJ provincial.
Uno de los ejes centrales de esa preparación tiene que ver con la discusión partidaria en distritos opositores, donde la renovación del PJ local aparece como una instancia clave. La disputa interna no solo se dará en el plano provincial, sino que tendrá su correlato en los armados locales.
Dentro del MDF, Magario aparece como uno de los nombres para disputar la presidencia del PJ bonaerense, al igual que el intendente de La Plata, Julio Alak. Algunos sectores incluso impulsan la idea de que el propio Kicillof encabece el partido para evitar confrontaciones internas, aunque desde su entorno bajan las expectativas sobre esa posibilidad.
La discusión también tendrá su correlato en el plano local. En Balcarce, el peronismo dejó de gobernar en el año 2015, tras la victoria electoral del actual intendente Esteban Reino, por lo que la reorganización partidaria adquiere relevancia de cara al futuro escenario político del distrito.
Situaciones similares se replican en otros municipios cabecera de sección como Junín o San Nicolás, donde el peronismo no cuenta con intendentes propios. En contrapartida, dentro del MDF se planteó que en los distritos gobernados por el peronismo no se habiliten internas, especialmente donde gobiernan dirigentes alineados con ese espacio.
Desde el kirchnerismo, en tanto, muestran cautela frente a los movimientos del sector de Kicillof. Un referente del cristinismo calificó la reunión de Villa Gesell como un gesto de “internismo bobo”, al considerar que el encuentro tuvo un contenido estrictamente político y con proyección hacia 2027.
La postura del sector que responde a Cristina Fernández de Kirchner y Máximo Kirchner apunta a estirar la negociación hasta último momento, con la intención de alcanzar un esquema de consenso que garantice una integración equilibrada del consejo partidario, incluyendo apoderados y junta electoral.
En las últimas horas, la diputada nacional y secretaria general del PJ nacional, Teresa García, dejó en claro la posición del kirchnerismo al señalar que “no se está instruyendo a intendentes ni referentes a armar listas propias”, y cuestionó el apuro del MDF. “A los compañeros del MDF los vemos muy apurados”, sostuvo, al tiempo que advirtió que el sector de Kicillof “le está errando si realmente quieren jugar de esa manera”.
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