A 31 años del fallecimiento de Juan Manuel Fangio, este viernes se realizó un emotivo homenaje en el Museo del Automovilismo que lleva su nombre. La ceremonia contó con la presencia de sus hijos Juan Rodríguez Fangio y Cacho Fangio, autoridades de la Fundación Fangio, trabajadores del museo y personas vinculadas a la vida y al legado del quíntuple campeón mundial de Fórmula 1. El responso estuvo a cargo del padre Juan Marcos.
En diálogo con GABAL, el presidente de la Fundación Fangio, Juan José Cali, recordó especialmente la humildad que caracterizaba al “Chueco” cada vez que visitaba el museo “Lo primero que hacía Juan era saludar a todos los empleados. Después se ponía a firmar autógrafos y recién entonces se quedaba con nosotros”, relató. También remarcó la importancia que Fangio les otorgaba a los mecánicos y a cada una de las personas que lo acompañaban.
Cali sostuvo que el desafío actual es acercar la historia del campeón a las nuevas generaciones y mantener vigentes los valores que marcaron su vida: el sacrificio, la responsabilidad, la honestidad, la humildad, la perseverancia y el esfuerzo “Desde una ciudad tan pequeña como Balcarce se llevó por delante al mundo”, expresó el titular de la Fundación, quien además señaló que la figura de Fangio volvió a ocupar un lugar destacado en la prensa internacional a partir del crecimiento de Franco Colapinto y del reciente evento realizado en Buenos Aires.
Por su parte, Juan Rodríguez Fangio compartió recuerdos familiares y resaltó la extraordinaria memoria de su padre. Entre varias anécdotas, contó que Fangio era capaz de reconocer a una persona o advertir un cambio de vehículo después de apenas haberla visto durante algunos segundos.
La ceremonia volvió a poner en primer plano el legado humano y deportivo de Juan Manuel Fangio, una figura que continúa despertando admiración en todo el mundo y cuyo recuerdo permanece vivo en el museo que conserva su historia durante los 365 días del año.
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