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En la mañana de este martes, Matías “Pepe” Fernández Daguerre visitó los estudios de GABAL, donde realizó un balance de su participación en el Campeonato Nacional de Pádel disputado en Rosario, certamen al que accedió junto a su compañero Tomás, luego de competir en distintas instancias provinciales.

El deportista destacó la importancia de haber alcanzado una competencia de semejante nivel, más allá de los resultados obtenidos. “Era una experiencia nueva ir, ver y conocer cómo es. Parece otro deporte, porque mientras más mejorás, más difícil es jugar”, expresó.

En ese sentido, explicó que una de las principales dificultades para los jugadores de Balcarce es encontrar rivales que permitan sostener un nivel competitivo elevado. “Acá nos cuesta un montón armar un torneo. Mario prácticamente no tiene con quién jugar y después seremos unos diez los que seguimos. Entonces cuesta muchísimo practicar y entrenar para estar mejor a ese nivel”, señaló.

Fernández Daguerre también se refirió a las diferencias entre los torneos zonales y las competencias nacionales, especialmente por la cantidad de participantes y la necesidad de enfrentar a jugadores desconocidos: “Vos estás acostumbrado a jugar siempre con la misma gente y ya sabés cómo juega cada uno. En un Nacional entrás sin conocer al rival y tenés que ir probando estrategias. A veces, cuando encontrás la manera de jugarle, ya perdiste el primer set”, explicó.

Sobre el camino recorrido hasta Rosario, detalló que la clasificación comenzó a principios de año y que las mejores cinco parejas, de acuerdo con los resultados de los tres torneos provinciales, obtuvieron su lugar en el Nacional: “En los torneos zonales normalmente hay 15 o 18 parejas. Cuando llegamos al provincial había 48. Es una locura la cantidad de partidos y el nivel que encontrás”, sostuvo.

El crecimiento del pádel y una necesidad pendiente en Balcarce

Durante la entrevista, Fernández Daguerre analizó el crecimiento que experimentó el pádel durante los últimos años y consideró que una de las razones de su popularidad es la posibilidad de practicarlo sin dedicarle tantas horas como a otras disciplinas: “El golf es hermoso, pero te demanda muchísimo tiempo. En cambio, en el pádel jugás una hora y media, te bañás y podés seguir con tus actividades. Es mucho más práctico”, explicó.

Sin embargo, planteó que Balcarce necesita avanzar en la conformación de una asociación de pádel, que permita organizar las competencias y ofrecer mayores posibilidades de desarrollo a los jugadores: “Es lo que le falta al pádel local, lejos. Con todo lo que ha crecido y toda la gente que está jugando, es un desastre que no haya una asociación”, afirmó.

Actualmente, los jugadores balcarceños deben participar a través de la Liga de Mar del Plata para acceder a los torneos provinciales, debido a que la ciudad no cuenta con una entidad que disponga de cupos propios: “Es como que el fútbol estuviera sin liga y cada club organizara su torneo y decidiera qué premio entregar. Una asociación permitiría organizar buenos torneos zonales, coordinar las canchas y profesionalizar un poco más el deporte”, manifestó.

Además, aclaró que una organización de estas características debería contemplar tanto los intereses de los propietarios de los complejos como los de los propios jugadores.

Un año positivo y la ilusión de los Fangio

Al momento de evaluar su temporada, Fernández Daguerre aseguró que 2026 fue un año sumamente positivo en lo deportivo, especialmente por haber conseguido la clasificación a una competencia nacional: “Para mí fue buenísimo. El nivel en mi categoría es muy parejo, te puede ganar cualquiera. Ir a competir a este nivel es una hermosura”, destacó.

También valoró la posibilidad de compartir entrenamientos con jugadores de mayor experiencia, particularmente con Mario Monfroglio, a quien señaló como uno de los principales referentes del pádel balcarceño: “Yo creo que mejoré mucho porque soy muy amigo de Mario y siempre me invita a jugar. Su pelota, incluso cuando juega al 70%, viene a una velocidad impresionante. Después, cuando volvés a tu categoría, eso te da una ventaja enorme”, relató.

Consultado sobre la posibilidad de integrar la terna de pádel en una próxima edición de los Premios Fangio, manifestó su entusiasmo: “Ojalá, sería un gusto. Hace años que no voy y sería hermoso poder estar nuevamente, pero representando a otro deporte”.

Finalmente, recordó la exigencia física de la competencia nacional y contó que uno de los partidos más difíciles que disputaron fue ante una pareja integrada por dos adolescentes de 15 y 16 años, quienes terminaron consagrándose campeones: “Perdimos en tres sets contra ellos y después salieron campeones. Los ascendieron a segunda categoría. Parece una pavada la edad, pero influye muchísimo, porque a medida que mejorás es un deporte cada vez más físico y la recuperación también es distinta”, concluyó.

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