El Gobierno presentó un nuevo esquema para ampliar el acceso a los créditos hipotecarios y facilitar el financiamiento de primeras viviendas. Según el ejemplo expuesto por el ministro de Economía, Luis Caputo, para adquirir una propiedad de aproximadamente US$106.000, el banco financiaría unos US$80.000, equivalentes al 75% del valor del inmueble.
El crédito, a 25 años y con una tasa de UVA + 7%, tendría una primera cuota estimada en $865.098. Como la cuota no puede superar el 25% de los ingresos familiares, el grupo solicitante debería acreditar un ingreso neto mensual de $3.460.391.
El esquema contempla la utilización de $2 billones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES, que serán colocados en los bancos para extender los plazos de financiamiento. La primera licitación será por $200.000 millones y las entidades podrán acceder a los fondos por períodos de entre uno y cinco años.
A cambio, los bancos deberán destinar esos recursos a créditos para primera vivienda y no podrán ofrecerlos a una tasa superior a UVA + 7,5%. Los préstamos tendrán un plazo mínimo de 15 años y un máximo de 150.000 UVA, destinados a la compra, construcción, ampliación o refacción de una primera vivienda.
En el ejemplo oficial, el comprador debería aportar aproximadamente US$26.000, además de los gastos de la operación, para cubrir el 25% restante del valor de la propiedad.
De esta manera, el acceso al crédito quedará condicionado principalmente por dos requisitos: contar con un ahorro previo equivalente a una cuarta parte del valor de la vivienda y demostrar ingresos suficientes para afrontar la cuota.
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