El economista Marco Lavagna presentó este lunes su renuncia como director del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), una decisión que generó impacto dentro del organismo por producirse en la antesala de la publicación del primer Índice de Precios al Consumidor (IPC) elaborado con una nueva metodología.
La salida fue confirmada por fuentes oficiales y se dio en un contexto de malestar interno, atravesado por el congelamiento salarial que reclaman los trabajadores del instituto. En ese marco, el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció que Pedro Lines, actual director técnico del Indec, quedará al frente del organismo.
Desde ATE Indec manifestaron su preocupación por el momento elegido para el recambio. “Nos llama poderosamente la atención y nos pone en alerta la renuncia a ocho días de la salida del IPC con la nueva ponderación”, expresó el delegado Raúl Llaneza, quien volvió a reclamar un Indec independiente del poder político.
Lavagna había asumido la conducción del organismo el 30 de diciembre de 2019, al inicio de la presidencia de Alberto Fernández. Con pasado legislativo en el Frente Renovador, logró sostenerse en el cargo incluso tras el cambio de signo político del Gobierno nacional, encabezado por Javier Milei. Durante su gestión, el Indec continuó el proceso de normalización y consolidación de las estadísticas públicas, manteniendo los estándares de transparencia técnica.
Su renuncia coincide con la anunciada implementación del IPC renovado, una actualización largamente postergada que busca reflejar con mayor fidelidad los hábitos de consumo actuales de los hogares argentinos. El nuevo índice adopta la clasificación Coicop 2018, amplía a 13 divisiones el relevamiento e incorpora Seguros y servicios financieros. Además, utiliza como base de ponderación la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017-2018, en reemplazo de la de 2004.
El nuevo titular del Indec, Pedro Lines, es licenciado en Economía por la Universidad de Buenos Aires, máster en Economía por el Centro de Estudios Macroeconómicos, y cursa una Maestría en Minería de Datos en la Universidad Austral. Actualmente se desempeña como director técnico del organismo, donde coordina el Programa Estadístico Anual y supervisa censos, encuestas e indicadores sociales y económicos.
En diálogo con Radio Rivadavia, el ministro Caputo se refirió al futuro del IPC y aclaró que no habrá cambios inmediatos en la metodología. “Con el Presidente siempre tuvimos la visión de que el cambio debía realizarse una vez que el proceso de desinflación estuviera totalmente consolidado”, sostuvo, y afirmó que el Gobierno mantendrá el índice actual hasta que ese escenario se concrete.
Entre los cambios metodológicos previstos, se destaca el mayor peso del rubro Vivienda, Agua, Electricidad y otros combustibles, que pasará de 9,4% a 14,5%, incrementando el impacto de los ajustes tarifarios en la inflación. Transporte también aumenta su incidencia, de 11% a 14,3%, mientras que Comunicaciones casi duplica su ponderación, reflejando la centralidad de internet y telefonía móvil.
En contrapartida, Alimentos y Bebidas reducirá su peso del 26,9% al 22,7%, un cambio relevante si se considera su incidencia histórica en el índice. Analistas advierten que el nuevo esquema podría arrojar registros más altos si los servicios aumentan por encima de los bienes, y resultados más moderados en el escenario inverso.
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