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El especial de fin de año tuvo en el final, como protagonistas, al concejal de La Libertad Avanza Ignacio Capeccio, al secretario de Hacienda Francisco Ridao y al concejal de La Libertad Avanza Enrique Guillén, quienes realizaron un balance del año legislativo, analizaron la dinámica interna del Concejo Deliberante y proyectaron los desafíos políticos y de gestión para el próximo período.

Capeccio se refirió a la experiencia de transitar el Concejo desde adentro y sostuvo que “una cosa es verla desde afuera y otra es estar dentro, con información que antes no se tenía”, al tiempo que remarcó que esa diferencia “modifica las conductas y la forma de tomar decisiones”. En ese sentido, comparó la labor legislativa con otras áreas del Estado y señaló que “en el Concejo la brecha de información es más chica que en otros organismos”, lo que permite una mayor comprensión del funcionamiento institucional.

Consultado sobre el clima político que se viene, el concejal anticipó que “va a ser un año picante, pero no en un sentido negativo”, y aclaró: “Picante en el sentido del debate, de poner proyectos sobre la mesa y discutir ideas”.

Por su parte, el secretario de Hacienda Francisco Ridao centró su intervención en la gestión económica municipal y el impacto de las restricciones financieras. “El mayor desafío fue ordenar los recursos en un contexto de cambio abrupto en la forma de administrar”, afirmó, y explicó que el objetivo central fue “no gastar más de lo que entra y sostener el equilibrio fiscal”.

Ridao detalló que desde el inicio de la gestión se implementó “un plan de contingencia que monitorea en tiempo real ingresos y gastos”, y agregó: “No alcanzó para todo, la sábana quedó corta, pero dentro de esa restricción hicimos lo mejor posible”. También destacó que el hospital fue una de las prioridades, aunque reconoció que “esa decisión también trajo tensiones”.

En relación al funcionamiento político del Concejo, Ridao valoró el debate democrático y señaló: “La política es la discusión entre distintas facciones y de ahí tiene que salir una idea superadora”. En ese marco, consideró que Balcarce tiene “dos años por delante para proponer, debatir y trabajar con responsabilidad institucional”.

Enrique Guillén, en tanto, puso el foco en el rol de la oposición y el escenario legislativo actual. “El oficialismo local tiene minoría parlamentaria y eso obliga a dialogar”, afirmó, aunque aclaró que acompañarán “todas las políticas alineadas con el equilibrio fiscal” y marcarán límites cuando consideren que “una medida genera déficit en las cuentas públicas”.

Guillén también se refirió al horizonte político y sostuvo que “el 2027 es un objetivo, pero todos los espacios tienen que trabajar todos los días para mejorar la calidad de vida de la gente”. En ese sentido, enumeró problemáticas concretas como servicios, iluminación y saneamiento, y remarcó: “Después de eso vendrá la discusión electoral”.

Sobre el cierre, los participantes coincidieron en la importancia de contar con proyectos claros. “Lo importante es el proyecto, porque el día que uno se sienta en la silla se terminan las opiniones y empiezan las responsabilidades”, expresó Ridao, mientras que Capeccio concluyó que “quien venga tiene que tener un proyecto de ciudad con prioridades definidas”.

El especial cerró con un balance positivo del año y el compromiso de continuar el debate político “en pos del bien común” durante el próximo período legislativo.