La investigación por el choque de dos helicópteros ocurrido en Río de Janeiro, que provocó la muerte de seis personas, entre ellas el influencer argentino Gaspi, incorporó una nueva línea de análisis vinculada a la posible realización de transporte clandestino de pasajeros.
Según informó el portal brasileño G1, las primeras pericias permitieron establecer que los pilotos contaban con las habilitaciones correspondientes y que ambas aeronaves se encontraban en condiciones normales para operar al momento del siniestro.
Sin embargo, las autoridades aeronáuticas brasileñas buscan determinar ahora si alguno de los vuelos estaba siendo utilizado para el transporte irregular de pasajeros.
El director de la Agência Nacional de Aviação Civil, Tiago Faierstein, explicó que no se detectaron irregularidades iniciales en la documentación de los pilotos ni en el estado de las aeronaves.
“Los pilotos estaban en regla y tenían bastante experiencia, especialmente para el tipo de aeronave que pilotaban. Y la aeronave también estaba en buen estado. Sin embargo, debemos verificar si realizaban o no lo que denominamos transporte aéreo clandestino. Tenemos varias denuncias y algunas investigaciones en curso”, señaló el funcionario.
En el marco de la investigación también trascendió que Oswaldo de Luca Filho recibió una multa luego de negarse a entregar documentación contable, registros y estadísticas requeridas por inspectores del organismo aeronáutico.
De acuerdo con la información difundida por medios brasileños, al tratarse de una primera infracción formal, la sanción aplicada fue la mínima prevista y ascendió a unos 8.000 reales.
Mientras avanzan las pericias para determinar las causas del accidente, las autoridades continúan recopilando información sobre la operatoria de las aeronaves involucradas y las condiciones en que se desarrollaban los vuelos al momento de la tragedia.