El Papa León XIV instó a no ceder frente a las diferencias entre religiones durante una audiencia con la arzobispa de Canterbury, Sarah Mullally, máxima autoridad espiritual de la Iglesia anglicana.
El encuentro se desarrolló en el Palacio Apostólico, donde ambos líderes religiosos compartieron una oración en la Capilla Urbano VIII, en el marco de una visita considerada histórica.
“Debemos seguir trabajando para superar nuestras diferencias por muy irreconciliables que parezcan”, afirmó el pontífice, al tiempo que remarcó la necesidad de sostener el diálogo entre católicos y anglicanos.
Mullally, quien asumió recientemente como líder del anglicanismo —una fe con unos 97 millones de fieles—, llegó a Roma para una peregrinación de cuatro días. Su designación marcó un hito al convertirse en la primera mujer en ocupar ese rol en casi cinco siglos.
Durante la audiencia, León XIV evocó el histórico acercamiento entre el Pablo VI y el entonces arzobispo de Canterbury Michael Ramsey, ocurrido hace seis décadas, como punto de partida del diálogo ecuménico moderno.
Además, retomó palabras de su antecesor Papa Francisco para advertir que sería “un escándalo” que las divisiones impidan cumplir la misión común de difundir el mensaje cristiano.
El actual pontífice —cuyo nombre secular es Robert Prevost— cerró su mensaje agradeciendo la visita y expresó su deseo de que ambas iglesias continúen avanzando juntas en un camino de amistad y entendimiento.
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