Desde las primeras horas de la mañana, la rotonda de Plaza Libertad se convirtió en un punto de encuentro para los vecinos que se sumaron a la primera jornada del año de recolección de residuos eléctricos y electrónicos, una propuesta del municipio a través de la Dirección de Gestión Ambiental. La campaña busca dar un manejo adecuado a estos residuos, que, por su composición, pueden ser perjudiciales para el medio ambiente.
El personal municipal está realizando la clasificación de los elementos que van llegando, los cuales serán enviados a la Unidad Penal 44 de Batán para su tratamiento y reciclaje. "La gente ha respondido muy bien desde temprano. Hay muchos residuos, algunos ya obsoletos, otros rotos, pero también algunos en funcionamiento. Este es un primer paso importante para garantizar que estos elementos no terminen en vertederos comunes", comentó Santiago Garrido, encargado del proyecto.
Desde las 8:30 de la mañana, Garrido expresó que ya se había recibido una considerable cantidad de residuos: “Traen mucho más de lo que esperábamos, incluso instituciones como INTA también colaboraron. Esto muestra que la campaña ha tenido un impacto positivo en la comunidad”.
¿Qué residuos se están recolectando?
La recolección está orientada a los residuos eléctricos y electrónicos, que por su composición, como cobre, zinc y metales pesados, pueden generar un impacto ambiental negativo. “Estos residuos no pueden ser descartados junto con la basura domiciliaria, ya que requieren de un tratamiento especial. Los invitamos a que traigan sus elementos en desuso y nosotros los llevamos a Batán para darles un destino final correcto", explicó Garrido.
Sin embargo, aclaró que hay ciertos elementos que no forman parte de la campaña, como las pilas y baterías. “Las pilas son residuos especiales y no deben ir al mismo tratamiento que los electrónicos. Por eso, no forman parte de esta recolección, ya que se manejan de manera diferente, según los protocolos del Ministerio de Justicia de la Provincia de Buenos Aires”, añadió.
El rol de los internos de la Unidad Penal 44 de Batán
Una de las iniciativas destacadas de esta campaña es el trabajo conjunto con los internos de la Unidad Penal 44 de Batán. A través de un convenio firmado entre el municipio y el penal, los internos colaboran reparando algunos de los elementos electrónicos recolectados, extrayendo componentes reutilizables o reciclándolos. "Este programa se llama 'En Desuso y Reciclaje'. Es una gran oportunidad para los internos de contribuir a la sociedad, ya que algunos de los productos que reparan se destinan a donaciones a escuelas, instituciones y empresas", explicó Santi Garrido.
Este enfoque también busca la reinserción social de los internos. "Además de hacer un bien al medio ambiente, es un trabajo que les permite a los internos sentirse parte de un proyecto social positivo", destacó Garrido.
Logros del año pasado y expectativas para este 2025
El año pasado, la campaña logró reciclar un total de 3360 kilos de residuos, y este año las expectativas son aún mayores. “Este año creemos que vamos a superar esa cifra, la respuesta ha sido fantástica. La gente está cada vez más concientizada sobre la importancia de dar un manejo adecuado a estos residuos”, comentó Garrido con entusiasmo.
En cuanto a la frecuencia de estas jornadas, aclaró que generalmente se realizan cada seis o siete meses, ya que dependen de la capacidad de la Unidad Penal 44 de Batán para procesar los materiales. “Lo ideal sería tener una jornada cada seis meses, por lo que en julio o agosto planeamos hacer una nueva campaña", anticipó.
La recolección de residuos electrónicos no solo ayuda al cuidado del medio ambiente, sino que también fomenta la reinserción social de los internos de Batán, creando un ciclo de reciclaje que beneficia tanto al entorno como a la comunidad. "Es una experiencia enriquecedora tanto para nosotros como para los internos, y nos llena de satisfacción ver el compromiso de la población", concluyó Garrido.
Te puede interesar: